martes, 14 de julio de 2009

El terror de los infieles

Estaba caminándo por Liniers, en la temprana noche del invierno, buscándo algún bar de chicas bailarinas de esos que tanto abundan en ese barrio y en el que cualquier perdedor como yo puede comprar un poco de amor. Ya eran dos meses de ausencia de Gabriela, dos meses en los que los brazos de Gabriela no abrazaban mi cuello; dos meses sin que mis dedos desenreden sus rulos de sol. Gabriela me dejó y ya no volví a saciar mi sed en su escote ni a calentar mis huesos entre sus piernas.
Y el ardor por no tenerla era lo que me impulsaba a recorrer los locales sombrios de humo y perfume barato, buscando alguna mujer de amor fácil.
Pero por más desesperación que tuvieran mis huesos, estar con otra mujer que no fuera mi Gabriela seria difícil. Por eso, para tratar de alejar lo más posible la diferencia, para poder sobrellevar los arrebatos del amor, me había provisto de un pañuelo con su perfume y su fotografia. Llevaria a cualquier prostituta a la cama y le pondría el pañuelo de mi amada, para sentir en la penumbra su aroma; y en el momento de plenitud, miraria la foto de Gabriela sobre la mesita de luz y seria como robarle al destino un momento con ella.
Me metí entre las calles del barrio, dispuesto a internarme en el primer antro, en el primer pasillo con escalera al fondo que encontrara, cuando al llegar a la esquina de Falcón y José León Suárez, un volantero me chistó:
- Señor, tenga acá, un volante con la solución a todos sus problemas - me dijo extendiéndome un papel.
Avidamente se lo arrebate y lo leí, esperándo encontrar el típico volante de cabarulo: "Diosas en Liniers. Nivel VIP $20.00" o algo por el estilo. Pero nada que ver. El volante rezaba: "Don Evaristo. Yatiri Aymara Paceño. El terror de los infieles". Se trataba de un espiritista o curandero, alguien que aseguraba en su volante: "Hago amarres eternos para siempre. Hasta que la muerte los separe. Lo amarro de pies y manos hasta que pida perdón. Reconcilio parejas separadas. Amores rebeldes. Hago regresar a tu pareja infiel por más lejos que se encuentre atándole su cuerpo, mente y espíritu. Traer su nombre o foto y el amarre es seguro".
Iba a tirar el papel, con un gesto de desprecio, cuando algo me dijo, "Juan, si sos capaz de hacer cualquier cosa por Gabriela, como acostarte con la prostituta más barata de Liniers, ¿cómo no vas a arriesgar unos pesos con este tipo?".
Así que me encamine a las cuadras de la feria boliviana donde el tipo atendía, le compre un poco de chicha a una de las vendedoras ambulantes para darme ánimos para enfrentarme a lo sobrenatural y toque timbre en la dirección que ponía en la propaganda.
Pasaron unos segundos, y una señora encorvada me abrió.
- Vengo por el volante...
- No me diga por qué viene. Don Evaristo lo está esperándo.
Me hizo pasar y atravesé un pasillo mal iluminado seguido por la mujer. En un cuarto, al fondo, se oía ladrar un perro y ahí entramos.
- Don Evaristo, llegó el señor.
- Adelante, tome asiento. - Me dijo el hombre, que era un viejito arrugado y emponchado. A su lado, un perro flacucho y con olor a mojado, me gruñia y ladraba por lo bajo. Me miró y me dijo:
- ¿Sufres por tu ser amado? ¿Te sientes decepcionado al saber que ya no te ama? ¿Crees que ya no exíste solución? Yo te voy a devolver la felicidad. Tengo más de treinta años uniedo parejas.
- Sí, pero ¿cómo sabía que venía porque mi novia me dejó?
- Yo lo sé todo. ¿Trajiste una foto o una prenda?
- Sí. Tengo una foto y un pañuelo.
- ¡Dámelos!
- Aquí tiene... ¿Pero va a funcionar?
- ¡Por supuesto! ¡Yo hago amarres eternos para siempre, hasta que la muerte los separe! ¡Amarro a la mujer de pies y manos hasta que pida perdón, reconcilio parejas separadas, amores rebeldes! ¡Hago regresar parejas infieles por más lejos que se encuentren!
- Bueno. ¿Y cuánto me va a salir?
- Dame todo lo que tengas en la billetera y ese reloj.
Pagué y terminada la transacción, me retire. Salí rápidamente del lugar y ahí caí en que acababa de perder mi aguinaldo seguramente al cuete.
Me cole en el tren y volví a casa caminándo desde la estación de Merlo. Triste, con los bolsillos vacios, y pensándo desesperadamente en Gabriela y en las ganas de hacer el amor.
Así, pasaron días y días. Tuve que pedir un vale en el trabajo para poder viajar y todos los días, cuando me bajaba del 21 en Liniers, puteaba al viejo maldito; ese Don Evaristo, cada vez estaba más seguro, se había quedado con mi dinero a cambio de nada.
Una semana sin noticias. Ya estaba desesperado. Llamé a todas las mujeres de mi agenda para invitarlas a comer arroz a casa y ver si podía arrimar alguna ficha, pero la que no se había casado en los dos años de noviazgo felíz que había tenido con Gabriela, ya había cambiado de celular.
Probe con el teléfono de mi hermano, le pedí dinero prestado y me compre una película porno para disipar los malos humores.
Llegue a casa, encendí la tele y el DVD, puse Los Amores de Laura y me desabroché el pantalón. Una presentación con una chica bailándo, luego una pareja que comenzaba a tener sexo al despertarse súbitamente en medio la noche llamados por la voz de la necesidad y yo que no podía evitar pensar en las noches que había pasado junto a Gabriela; cuando a fuerza de sexo me mantenía despierto para que al otro día llegase temprano a trabajar; cuando se escapaba entre las sábanas y al encontrarla mi boca nunca estaba en su boca y sin embargo nos besabamos como adolescentes en su segundo beso de lengua.
Perdido en estos placeres, no me di cuenta de que tocaban el timbre. Me abroché el pantalón y salí corriéndo a atender: ¡era Don Evaristo!
- Tenés que pagarme algo más, porque el trabajo era más dificil de lo que pensaba. Mi perro se confundió porque el perfume era con base de nueces y a él le va mejor con los frutales y encima la foto era de cuerpo entero y yo no tengo buena vista y me costó enfocarla para aprenderme la cara. Pero cumplí: regresó tu novia a tu lado.
Y tomándome del brazo, Don Evaristo me arrastró hasta un Ford Taunus, abrió el baúl, y allí amarrada de pies y manos, había vuelto mi Gabriela.

9 comentarios:

  1. Cuando comencé a leer el cuento, se me cayeron algunas lágrimas, me dolio lo de "tipo perdedor". Yo hubiera esperado toda la vida para ver caer entre mis manos algo asi, pero todo fue en vano. Todos esos papelitos era tan simplones que no me daban ninguna seguridad. Pero que bien recreaste todo el paisaje de Liniers, ciudadela del deseo barato. Y la resignacion de Juan mirando la porno. Nose si es el mejor, pero es muy bueno. Es un gran final. Un abrazo amigo David.

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  2. David/cerdo: me diverti mucho con el cuento, me gustó como lo armaste, sabía que lo tenias en danza hacia unos días, pero no sabía como lo ibas a encastrar. No pude más que reirme, largar la carcajada no esperaba ese final.

    Un beso mi cerdito

    te amo

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  3. Hi Mr. Pig

    Yo soy un amigo que ama su blog entradas de. Yo estoy el españoles estudiando y yo de aprendemos nuevas gracias de las palabras a usted. Tenencias.

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  4. Pesonajes humanos esperpénticos, degradados, que se mueven presos de sus impulsos. Perros flacos y mugrientos que -a pesar de la mala vida- no pierden el olfato.
    Siempre los animales parecen ser mejores que los hombres en tus cuentos, David.
    Buen recurso el utilizar la carga semántica de la palabra "amarre" para resolver el final que, por lo literal, resulta tragi-cómico.
    ¿Cómo va tu vida, amigo?. Mucho, demasiado tiempo sin saber de vos.
    Cariños
    Cecilia (Wallis)

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  5. Sra. Cecilia, usted escribió:

    "Pesonajes humanos esperpénticos" en relación al cuento... ¿no sera mucho? Digo, porque encontre esto:

    esperpento s. m.
    1 Persona o cosa muy fea o ridícula.
    2 Género literario creado por Ramón María del Valle-Inclán (1869-1936), en el que se distorsiona sistemáticamente la realidad de forma grotesca para hacerla más profunda y patente.
    3 Obra teatral de este género.

    Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

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    esperpento
    m. fam.Persona o cosa fea y ridícula.
    Desatino, absurdo.
    lit. Género literario creado por Ramón del Valle-Inclán, en el que se deforma sistemáticamente la realidad, recargando sus rasgos grotescos y absurdos a la vez que se degradan los valores literarios consagrados.

    Diccionario Enciclopédica Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

    ***********

    esperpento

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  6. Señor cerdo, pase a retirar su premio por acá.

    Besotes!!

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  7. Pucha! El mejor cuento de David y solo DOS comentarios que refieren al cuento?

    No lo puedo creer.

    Te pasas, me divierte, está bien construído, me sorprende el final. Siento asco por todos, hasta por Liniers. ¡Es que Juan está desesperado y actua como un desesperado: llenándo su vida de patetismo!
    Y Liniers, el barrio, se transforma en la última ciudadela antes de caer en el territorio de la desolación. Juan va buscándo allí algo de amor, el olvido. Es un gaucho viajando al limite con el desierto para huir de un amor.
    Pero no la encuentra, por que las ciudadelas son lugares de guerra y muerte, y Liniers parece ser eso, con mujeres muriéndo por monedas, borrachos en los copetines sin casa a la que volver, niños pidièndo monedas...

    Solo se salva de la degradaciòn Gabriela, a la que nunca se ve, quien sobrevuela la historia como un ángel, todas las referencias a ella son con palabras dulces, David describe los encuentros sexuales con mucha delicadesa. Y ella solo aparecera al final a través de la violencia, porque no es de este mundo y solo puede ser traída rompiéndo la sacralidad.

    Un gran cuento.

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  8. yo no soy critico, ni escritor solo puedo decir que este cuento es genial, que todos los que caminamos liniers conocemos que es mucho mas fea que la ciudad gotica de batman ...pero este destello de genialidad se parece tanto a nuestra realidad con cosas mas interesantes y comicas, lei poco a del valle-inclan pero es atinado el comentario, quizas si te digo bolaño o irvin welsh de merlo seria desatinado y te estaria insultando pues eres mas sutil y elegante para describir zaguanes meados por borrachos, sexo barato y perros que cuando tosen pierden el conocimiento de lo flacos que estan, vos me diviertes mas, no obstante la persona divertida que eres siempre me sacas una risa, amigo a la hora de entrar al laburo...te veo alli en unas horas, espero durar un mes mas alli sin que me echen jajajaja

    abrazo

    sam

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  9. Me gustó mucho. La historia está muy bien contada.
    Me pareció ir al lado de Juan recorriendo las calles de Liniers y compartiendo sus sentimientos de perdedor, y sólo porque su amada lo ha abandonado!!! Es uno de los motivos que a cualquiera podría hacerle perder la noción de la realidad y terminar cayendo de a poco en el fondo de un abismo de desesperación para hacer cosas que a lo mejor, en otras circunstancias, no habría hecho.
    Y el cierre, absolutamente fuera de lo que uno hubiera esperado!!!

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Dicen los que saben...