martes, 22 de enero de 2008

Colectivo

Dedicado a mi amigo Matías Arano

Bajé del tren a las apuradas, pase por el molinete del medio, el que está liberado, para no tener que saltar -mi boleto aumentó quince centavos que no pienso pagar- y corrí hacia la parada de colectivos. Todo mi apuro no sirvió para mucho, quedé en el final de una larga fila; debería viajar parado, parado igual que en el tren, parado igual que en el trabajo; parado, siempre parado. Y por si ésto fuera poco, la cantidad de personas que tenía delante determinaba el lugar que debería ocupar en el bondi: ya saben, si uno va a viajar parado, lo mejor es hacerlo al fondo del colectivo, ya que si no, si uno baja en mitad del recorrido como yo, va a llegar un momento en el que tenga que avanzar pidiéndo permiso, levantándo el bolso por sobre su cabeza, soportándo las miradas de los demás pasajeros; con el riesgo de que un chorro aproveche, indefenso como estás por tener los brazos levantandos, y hurgue en tus bolsillos, o que un puto te toque la pija.
Claro, ustedes dirán, que también se puede aprovechar la movida para apoyar alguna niña, esas que parecen parar el culito a propósito, como si a uno lo invitaran a meter mano o lo que sea: pobres. Una cosa es mirar e imaginar y babosear como hago yo, pero otra es ser tan pajero de ir y apoyarla, que ellas no tienen la culpa de tener semejante culo. A lo más, hagan como yo, que las miro y recontramiro y después puedo llegar a casa y tal vez esté mi novia y bueno... En fin, si hacen esto de apoyar, no tengo más que decirles: ¡pajeros! ¡Pa-je-ros!
En fin, la fila comenzó a avanzar, lentamente; una vieja no sabía que había aumentado el boleto y se puso a putear al chofer; luego, no encontraba suficientes monedas. "Deja pasar a la señora, no seas ortiba", se escucharon los gritos; "qué pague como todos o vaya caminándo"; "¿qué sos, la patronal? no te van a pagar más" etc. La vieja pasó, los demás siguieron pasándo, "señora, el chico también paga", "pero tiene seis años", bah, todo eso que pasa en la fila de un colectivo a la hora pico cuando los trabajadores volvemos a nuestras casas y el chofer ya tiene las pelotas llenas.
Ya estaba por subir, cuando escuché una dulce vocecita detrás mío. "Si, má, hoy salí más tarde de la Facu; ahora estoy por tomar el colectivo". Me di vuelta y vi a una preciosura, hablándo por celular, muy despreocupada. Con una seña, le cedí el lugar, y ella con una sonrisa me agradeció. Es que uno, a diferencia de ustedes, mis queridos pajeros, es un caballero.
Mientras ella subía al bondi, aproveché y le miré el culo.

lunes, 7 de enero de 2008

Ya me iba, pero volví

Ya me iba, pero volví;
aunque no puedo aclarar nada:
no tengo fusil al hombro,
ni bolsillo sin monedas.

No te quiero abrazar
porque sería falso:
no quiero aferrarme a tu pecho
ni que detengas mi renguear.

Cualquier cosa, menos quedarme,
de mí hablará mejor:
pareció que volvía,
pero ahora sí me fui.

sábado, 5 de enero de 2008

La Logia: The End of The Lodge

La segunda parte de La Logia, aquella en la cual se revelan (casi) todos los interrogantes que quedaron abiertos en Los Caballeros de Papel Maché, llega por primera vez en versión gratuita para que todos los amigos de Dame Bola se la puedan descargar: hagan click sobre la imagen y descarguen The End of The Lodge (2000).


Tambien pueden descargar la primera entrega en su Edición 10º Aniversario:


Las novelas están es formato ebook de Microsoft Reader; pueden descargar el lector haciéndo click aquí.

miércoles, 2 de enero de 2008

Comienzo de año de los Kirchner

Las construcciones miran al frente
el sol les da pleno:
tantos grados marca la tele
y tanto la inflación bajó los sueldos.

Mejor no almuerzo ni fumo nada
deberia correrme:
si quieren ahorrar energía,
hagan trabajar seis horas en vez de