sábado, 30 de junio de 2007

Fulbacho

Y después de convertido el tanto
la tribuna gritó:
"se enojó, se cabreó
porque no sabe distinguir la intelligenzia
de la demora del gol"

viernes, 22 de junio de 2007

Cómo definirías a una ex novia...

Cómo definirías a una ex novia
que diez años después te vuelve a rechazar
si sólo volvés por el sexo.

Yo ya comí la planta entera
no por nada mis labios lucen esas moscas posadas sobre ellos.

Y ahora harto, aburrido,
harto aburrido,
tomo una pinza para arrancarte las uñas de los pies.

Porque no soporto abrir cajones y ver fotos tuyas,
porque no soporto salir al balcón y no tener nada contundente que arrojar.

Circo

Ésta vez las cosas si funcionaron
porque todo se va a derrumbar
tomaré mi hacha
te la clavaré bajo el mentón
pondré tu cuerpo entre los perros
mataré perros para el león.

jueves, 21 de junio de 2007

Mor-ir (catso de la palabra morir) o "él había"

Él, en el año 93x, había sido condenado a la hoguera en el lejano pueblo de xxx. Él se había condenado mucho antes, en su pequeño pueblo natal.
Pero lo anterior fue a modo de resumen. Veamos la historia completa...
Su padre le había inculcado el respeto a los mayores que todos debemos tener. A base de trompadas y dislocamientos de mandíbula había aprendido a obedecer a los más grandes de edad.
Llegó el invierno y todos los adultos se volvieron ancianos. Él se volvió adulto.
Llegó la primavera y todos los ancianos murieron. El siguió siendo adulto. El más grande de su pequeño pueblo natal.
Así que, respetando, acatándo, la opinión que diera antes de su ocaso el jefe de la pequeña aldea gerontocrática, se embarcó hacia una isla lejana a bordo de una pequeña canoa que robó del pequeño muelle.
Navegó y navegó y llegó así a la patria de los viejos. Los viejos lo recibieron con guirnaldas humedecidas y hojas de palmeras resecas por incendios forestales.
"Por fin alguien nos va a respetar. Haremos trabajar a éste adulto en las tareas más duras. Será nuestro sirviente".
Cuando le dijeron que necesitaban su ayuda para tareas varias, no se atrevió a decir "no". Después de todo, esos hombres eran mayores que él y él debía hacerles caso.
Despreocupados, los viejos, hombres que además eran sabios por vivir desde hacia más que muchos años, se dijeron: "despreocupémosnos de la muerte. Ya no la necesitamos. Para que pedir el descanso eterno si aquí podemos descansar eternamente gracias a éste joven adulto que hace todas las tareas difíciles por nosotros". Así que los viejos muy sabios utilizaron un conjuro y congelaron sus procesos de envejecimiento. Ya nunca más crecerían. Serían viejos por siempre y nunca morirían.
El tiempo pasó. Los viejos seguían igual que siempre: viejos y mandones...
El tiempo pasó. Los viejos seguían igual que siempre: viejos y mandones...
El tiempo pasó. Los viejos seguían igual que siempre: viejos y mandones...
El tiempo pasó. Los viejos seguían igual que siempre: viejos y mandones... Pero él había
crecido.
"En un año más tendrá la misma edad que nosotros y tendremos que volver a trabajar, el conjuro es irreversible".
"Eso no es lo peor. En dos años más tendrá un año más que nosotros y deberemos hacerle
caso".
Así que, antes de ser esclavos, lo condenaron, secretamente. Le ordenarían arrojarse a la hoguera del volcán más poderoso de la isla. El pueblo se juntó y le dijo a él, nuestro amigo Mor:
- Mor, ir... Tirate dentro del volcán.

miércoles, 6 de junio de 2007

Esas chicas feas que pasan

Despatarrado sobre el sillón, frente a la ventana, con mi taza de chocolate y mi frazada, sin mi chica de la web cam, yo miro la calle, en esta tarde de siesta fría. No hay nadie de importancia. Tan solo y de a ratos, esas chicas feas que pasan, siempre, todo el tiempo, a mi alrededor. Pasan en la plaza, pasan junto a las papas. Pasan bajo el puente, pasan, pasan, las siento y no las veo. No es que este ciego. Son demasiado feas y no quiero asustarme.

domingo, 3 de junio de 2007

Hay una cabeza en la heladera:::

Hay noches en las que no podés dormir, a pesar del calor o del frío y de que no hay luz, todo es negro como la oscuridad. Noches en que girás en tu cama, alejándote, volviendo a tu pareja. Noches en que las sábanas te huyen y los fantasmas blancos de ojos negros te miran, vos no los ves pero sabés que están alrededor tuyo, lástimandote con silenciosas exploraciones de tu cuerpo.
Enfrentando tus fobias, dejas la habitación en la que tratabas de conciliar el sueño. Avanzas lentamente, tanteando las formas de las paredes y puertas mal/bien cerradas. Algo roza tus dedos.
De memoria encendés la luz en la cocina y sin reparar en las formas harto conocidas del color cálido para esclavizar mujeres, abrís la puerta blanca.
No hay peor presagio que una noche así para que el destino te informe que hay una cabeza en la heladera.