Este es el blog de David Rojas, El cerdo sin galera!

martes 10 de noviembre de 2009

Rodo, el poeta vegano

Encontré a mi amigo Rodo, el poeta vegano, desmoronado sobre la mesa del bar de Ramón que solíamos compartir en nuestra desocupación. Tenía los ojos rojos y el conjunto que hacia su cuerpo laxo y la mirada perdida me extrañó enormemente porque Rodo, además de odiar la explotación animal, era abstemio y ahora todas las señales indicaban que se había agarrado una buena curda.
Sin embargo, rapidamente, la botellita de agua mineral sobre la mesa desmintió mi tesis. No era borrachera, así que solo podía ser depresión.
- ¿Qué te pasa, Rodo? -le pregunté amable y chistosamente- ¿Otra vez con el dilema moral sobre si está mal tomar agua sin escherichia coli?
- No es eso, amigo, no es eso. Estoy arruinado. Hice una locura.
- ¿Te comiste un sanguche de vacio de los que hace Ramón? No te preocupes, que con la excusa de que los hace jugosos, vienen prácticamente con la vaca viva.
- No te rias, Manuel, no te rias de mi desgracia.
- ¡Eh, che! ¿No habras perdido la inspiración, no? Si es así, yo te ayudo. Escucha el poema que hice mientras viajaba en el 500:

Algo oscuro
se cruza en mi camino;
pateo al gato negro
¡mierda!
era soruyo de canino.

Mi poema no fue del agrado de Rodo que enseguida comenzó a destruirlo; me dijo que más que poema parecia un aro-aro, que era especista porque asumía que estaba bien pegarle a un gato y que si de verdad había pisado caca me lo merecía por cobarde y no se cuantas cosas más porque en ese momento me fui a la barra y le pedí a Ramón un vinito.
Volví con mi botellita y dos vasos; serví uno para mí y otro para mi amigo que se negó a tomar; lo agarré del pescuezo y le eche un trago de tinto en el garguero. No pasó mucho tiempo para que la bebida hiciera efecto y Rodo soltara la lengua.
- Este vino es riquísimo, es como una zapatilla de los tiempos que me lleva a mi niñez. Me acuerdo cuando aún no conocía la poesía y miraba a las niñas en el jardín, tirandome al piso para ver sus bombachitas de goma. ¡Cuánta inocencia! Más luego vino la edad y las mujeres se convirtieron en un dolor de cabeza; me rechazaban, me cuerneaban, me pateaban. Comencé a sufrir como un perro y mi corazón se hacia trizas. ¡Pobre Rodo enamorado! Y entonces descubrí la poesía. Empecé a unir palabras, a jugar con las ideas; y las mujeres volvieron a mirarme, volvieron a interesarse en mí. Empecé a ser un bicho raro en el barrio y las chicas en la cola del supermercado suspiraban por mí y las madres en las veredas, en el mate vespertino, se pasaban recetas para evitar que yo entre por las ventanas de sus casas y desvirgue a las quinceañeras. ¡Me convertí en un seductor, en un Don Juan! Porque encima, a mi sensibilidad de poeta se unía mi sensibilidad de vegano y eso atraía más y más a las féminas, aunque sus padres les decían que si yo no comía carne debia ser homosexual.
Las historias de las conquistas de Rodo, el poeta vegano, me las conocía de memoria, porque siempre eran un recurso para distraer a los rivales en las canchitas del barrio, contandoles que mi amigo se había acostado con sus hermanas, lo que los enfurecía y se quejaban y decían "antes con un Testigo de Jehová o con el viejo que levanta la Quiniela, pero con ese anormal no!".
- Bueno, pero todo eso ya lo sé. Ahora desembuchá de una vez. ¿Qué te pasa que estás así de tirado?
- Es que... Embaracé a Sarita...
Era verdad. El poeta vegano había metido la pata hasta el fondo, porque Sarita no era otra que la hija del Tano, el carnicero del barrio.
- ¿Te das cuenta lo qué eso significa? El Tano es un tipo jodido. En cuanto se entere que su hija esta embarazada, me va a obligar a casarme con ella.
- Claro. Y además te va a obligar a laburar.
- Sí. Los esposos de las hermanas mayores de Sarita trabajan todos en la carnicería. ¡Sería mi peor pesadilla hecha realidad! Imaginarme los cadaveres de las vacas me revuelve el estómago; tener que cortar sus cuerpitos, decirles a las señoras que la paleta está tiernita... ¡¿Qué hago, Manuel, qué hago?!
A cualquier otro yo le hubiese aconsejado abortar, pero mi amigo ponía en el mismo plano a terneros y a bebés y eso lo hubiera visto como un crimen contra la humanidad. Otra era rajar; pero El Tano no lo dejaría escapar, lo iba a encontrar tarde o temprano y lo metería en la Iglesia para felicidad de Sarita.
A falta de consejo, le llené el vaso nuevamente para que ahogue sus penas en alcohol.
- Por suerte, Manuel, aún me queda la poesía. -Me dijo el poeta vegano. Y llamándo a Ramón, el dueño del bar, recitó una de sus geniales creaciones:

Mozo, mozo
sirvame tinto del fino
que esta noche me emborracho bien borracho
porque a mi novia no le vino.


Bebe, por Sergio Martínez

lunes 19 de octubre de 2009

Cinco minutos más

Son las seis de la mañana. Comienza a sonar el despertador, que pensando en mis obligaciones laborales programé ayer.
Estiro el brazo, trato de apagarlo y luego lo arrojo bien lejos, donde ya no nos molesta. Acomodo como puedo las sábanas, que durante la noche se desengancharon. Tomo a mi mujer que mientras dormia se fue alejando de mi lado y suavemente la doy vuelta y atraigo su cuerpo el mio. La acurruco contra mi pecho; ella cruza una de sus piernas sobre las mías y murmura algo que yo respondo con un beso del que no se entera porque está soñando.
Este es el momento en el que me quedo dormido.

Guerra de cama, por Jorge Miente


jueves 8 de octubre de 2009

Contale algo al Cuento del Día


El cuento del día, el proyecto que comenzó con el puntapié de nuestra amiga María Ward y que tiene como propósito publicar de Lunes a Viernes -menos feriados- un cuento por día, comienza un gran concurso para darle espacio y difusión a los escritores no tan conocidos.
Por ahora no se anunció la fecha de cierre, así que hay que aprovechar y enviar los originales a cuentodeldia@gmail.com -no olviden indicar sus datos personales. El tema es libre así que no tienen limitaciones a la hora de escribir, pueden dar lo mejor que tengan.

Voy a formar parte del jurado junto a María Ward, Soledad Morán y Julián Beroldo. Por mi parte prometo no fijarte en la faltas de ortografía -ustedes prometan no mirar de ahora en más las mias.

¡Suerte y a escribir!

Más información: El cuento del día (tienen que entrar con su cuenta de Facebook).

lunes 5 de octubre de 2009

Pequeño aporte sobre el problema de la inseguridad cotidiana

Oveja descarriada, de Catalina Olavarria

Me había costado un dineral en flores; un dineral en chocolates; un dineral en ositos de peluche. Ella era inalcanzable, demasiado bonita para un tipo como yo, feo muy feo; pero a fuerza de endeudarme hasta la médula, ella aceptó salir conmigo. Aunque no era una salida romántica.
En realidad ella me citó en la Rotonda y una vez allí me dijo:
- Tenés que entenderlo, Roldán, ¡vos no me gustas! Te pido que por favor dejes de enviarme flores, chocolates y ositos de peluche.
Yo quede desolado. La plaza estaba llena de gente; gente tomando mate, gente jugando a la pelota, gente sudando al sol. Pero entre toda la multitud, yo me sentía muy solo, el rechazo nunca me lo había imaginado tan cruel.
Apagado en mi tristeza, no me dí cuenta que un tipo se acercó por detrás de Amanda. Se pegó a ella y me espetó, en voz baja pero con el volumen suficiente para que lo escuche yo:
- ¡Dame toda tu plata o quemo a la piba!
- ¡No a ella no! ¡Te doy todo, pero no la quemes!
- ¡Te digo que la quemo, dame la guita o la quemo!
- ¡Soltala, no le hagas nada! ¡Te voy a dar todo, pero espera a que cobre porque me gaste todo mi sueldo en flores, chocolates y ositos de peluche!
- ¡Te dije que me des la guita o la quemo! ¿No me la das? ¿No me la das? Entonces la quemo.
El tipo, ante mi desesperación, empujó a Amanda contra mí y disparó a los gritos el gran quemo para mi amada:
- ¡Escuchen todos, escuchen! ¡Esta piba tan bonita sale con este mamarracho que ni siquiera tiene dos pesos en la billetera! ¡Sale con un tipo pobre y feo!
Amanda se puso colorada y salió corriendo con lágrimas en los ojos, mientras toda la gente en la plaza se reía de ella y le gritaba "tiene novio-tiene novio".

sábado 26 de septiembre de 2009

Garabateada de redes


Primavera interrompida, de Alexandre Dantas.

El veintiuno de septiembre entré a un bar buscando un lugar tranquilo para escribir y hacer tiempo hasta que Andrea saliera del trabajo. Andy había vuelto a mi lado después de cien poemas tristes y oscuros que hablaban del amor prohibido; de que la sociedad ve mal que dos chicas se quieran; y del suicidio y del asesinato como solución para las mujeres que se alejan. Había vuelto diciéndome "Marilina, te extrañé. Y no quiero extrañarte más y quiero que me ames mucho, como yo te amo. Perdoname".
Pero el bar elegido no resultó ser el lugar tranquilo que yo necesitaba para mi poema celebratorio por el amor recobrado, pero tuve que quedarme en él porque no había otro en la zona que tuviese un precio de café que yo pudiera pagar. Es que soy una poetisa pobre. El caso es que el lugar era tan tan barato y tenía un menú con precios tan tan módicos que estaba lleno de gente, especialmente jóvenes aprovechándo y celebrándo la primer noche de primavera al ritmo de sus brazos subiéndo y bajándo mientras se llenaban y hartaban de cerveza.
Mi estómago se revolvió frente al olor a hombre y alcohol y yo me cohibí un poco al notar que la única mesita libre en medio de la aglomeración de gente estaba al lado de una mesa ocupada por tres adolescentes con cara de paja que no dejaban me mirarme y de posar sus ojos desesperados en mis pechos que, ya se sabe, son bastante voluminosos.
Haciéndo tripas corazón, me dije no queda otra y me senté; con una seña pedí café al mozo y saque mi libretita y comencé a garabatear:

"Temo compararte con la primavera,
amiga mía,
porque la primavera dura cuatro meses
y yo quiero tu amor la vida entera".

Tache todo el verso, era muy cursi o muy lírico o muy parecido a cualquier poema de Mistral a su secretaria. Además no había llegado mi café y eso me cortaba la inspiración.
Levante la vista y busqué al mozo que demoraba mi café. El tipo venía esquivando mesas y sillas con la bandeja en alto.
- Tome señorita. Este café es una invitación.
- ¿Cómo que una invitación?
- Sí. Ya lo pagaron. La están invitándo.
Me quedé helada. Un segundo. Y enseguida miré al grupo de adolescentes con cara de paja que habían mirado las tetas. Los pibes ya no me miraban sino que conversaban entre ellos de cualquier cosa, de accidentes de tránsito o que sé yo. ¿Quién podía ser tan estúpido para hablar de accidentes de tránsito como se habla de Turismo Carretera? Porque los pibes se emocionaban, contaban que borrachos se pusieron a derrapar y se les fue el auto de control y pensé que me moría, boludo, pero justito puse primera y no sé cómo salí con el Civic y la reputísima madre que te re mil ese mismo estúpido que habla así de autos y accidentes de tránsito es el mismo boludo que podía llegar a pensar que me podía levantar pagándome un café.
Agarré el taza, me paré, me acerqué a la mesa de los tres pendejos y les grité:
- ¡Pelotudos! ¡¿Se piensan que me van a levantar con un café?! ¡Soy lesbiana, boludos, lesbiana! -Y sin decir más les tiré el café por la cabeza.
Los pibes se levantaron, bardearon y me agarraron a trompadas y gracias a que apareció justo justo Andrea, de la nada, como si fuera un efrit, porque sino yo iba a terminar muy mal porque lo mio es la poesía y no el boxeo.
Andy, llegada así, de improviso, comenzó a revolear piñas y patadas para todos lados y luego, cuando hubo abierto una brecha, me tomó de la mano y salimos corriéndo, perseguidas por los tipos, hasta que los perdimos a varias cuadras del bar.
En la agitación por la carrera, Andy me preguntó el motivo de mi pelea con los pibes.
- Es que me invitaron un café.
- ¿Y le tenías miedo al empacho?
- ¿Empacho?
- Sí. Miedo de empacharte de café: el café que te pagaron ellos más el café que te invité yo.
Abracé a Andy suspirándole "¡Ay, te amo tanto!" y luego nos compramos flores y copos de nieve y le escribí un poema que dice así:

"Temo compararte con la primavera,
amiga mía,
porque la primavera dura cuatro meses
y yo quiero tu amor la vida entera".


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viernes 11 de septiembre de 2009

Docente garpa bondi

El otro día fui a buscar a mi señora a la puerta de la escuela en la que enseña. ¡No! Tuve que esperar que se fuera el último chico porque ella estaba "de guardia", lo que implicaba que era la responsable de enviar a cada niño a su casa. Y justo ese día los padres estaban remolones y se olvidaron de sus crios, parece.
El caso es que tres horas después, a las tres de la tarde, pude rescatarla.
Le di un pequeño beso, porque estabamos en la puerta de la escuela, no hay que hacer alaraca, y nos fuimos a la parada del 500.
Nos pusimos a conversar, le conte que le tenía ganas de comer filet con puré; que Emilia estaba en celo; que mi hermano quiere ser padre otra vez.
En fin, el colectivo se asomó sobre el final de Pearson y cuando se acercó levante el brazo, paró y subimos.
Detras nuestro, sobre el filo, se subió un policía. Y como los policias viajan gratis y como nosotros nos quedamos renegando con las monedas de diez centavos, el tipo fue y se sentó en el único asiento libre.
Y yo pense: ¿por qué este tipo viaja gratis y mi pobre señora tiene que pagar boleto, siendo que la docencia es mucho más importante para la sociedad?
Por que los docentes les enseñan cosas a los chicos, en contrapartida a los policías que los apalean. Y aún frente a los niños violentos, un docente solo tiene su palabra para lidiar con ellos; en cambio el cana tiene la cachiporra y la 9 y no duda en usarlos y después plantar un arma.
¡Los beneficios que goza un policía son tales que hasta su uniforme es oscuro, para no tener que lidiar con las manchas de aceite del pollo!
Por suerte mi señora no estaba cansada: el ambiente del aula esa mañana había sido tranquila, los chicos se habían portado bien y yo la había ido a buscar para robarle algo del cariño que reparte en clase.

lunes 7 de septiembre de 2009

Ruletenburg



A pesar de todas las que me hizo, siempre voy a odiar a Florencio Romero por lo que me hizo la última vez que lo ví.
Porque Florencio Romero me citó un día de tormenta de Santa Rosa en un bar pequeño y sucio del pueblito en el que vivía. Para llegar tuve que viajar en un colectivo con el techo roto y las ventanas que no cerraban y me baje tan molesta y luego pise tanto barro en esa plaza de Marcos Paz que cuando entre al lugar en el que me esperaba ya lo odiaba como nunca hubiera pensado cuatro años antes que lo iba a odiar.
Encima sentí el olor a humedad y cigarrillo del lugar y pense que me estaba metiéndo en la boca del lobo, una vez más. Porque Florencio Romero,había sido mi novio intermitente, volviéndo a mí cuando estaba falto de piernas, acechándome siempre desde detrás de las paredes, con poemas y flores en los labios con las que lograba tironear de mi virginidad.
Estaba allí, sentado en una mesita verde, bebiéndo cerveza de un porrón sucio, con sus dedos amarillos de la nicotina y la mirada de perro perdido con la que inspiraba ternura.
- ¿Para qué me citaste?
- Por que ayer soñe con vos, Laura.
Pero yo estaba preparada. De hecho había pensándo durante todo el viaje los argumentos para evitar ser engañada nuevamente y no terminar en uno de esos antros con olor a desinfectante de hospital que él llamaba hoteles.
- ¡Florencio! ¡Vine para hablar seriamente! ¿O acaso pensás que a mi edad puedo estar cayéndo en tus trucos baratos? Ya no vas a poder llevarme a fiestas de cumpleaños de tus amigos borrachos y darme alcohol hasta que me duerma; no voy a aceptar piedras como anillos; ya no vas a poder convencerme de que te olvidaste las correcciones de mis libros en tu casa, en tu habitación, bajo la cama.
- Esta vez es verdad, Laura. Anoche te metiste en mi cabeza y me dijiste: "¿Por qué escribis esas cosas sobre mí? ¿No te alcanza con haber destruído mi vida real, que ahora querés destruir mi vida literaria?". Y me inspiraste un cuento. Voy a hacer un cuento y contar toda la verdad; contar como te engañe; como te pedí prestados los libros de Amado y nunca te los devolví. Y así me voy a redimir de todas las veces que te dije que no pongas palos en mi rueda.
Me levante y me fui, corriéndo y chapotéando barro y me subí al primer colectivo que vi y llore mucho con mi cabeza pegada al vidrio frio porque él nunca va a apreciar los sacrificios ni tampoco se va a tomar el esfuerzo de pedir perdón o mascar un chicle antes de hablarme.

miércoles 19 de agosto de 2009

La acostumbrada sensación de estar portándome mal


Fotografia de Gisela Giardino.

Lo que hizo María -o más bien aquello que le faltó hacer- era como para atarla con alambre de púas a una silla y untarle miel entre los dedos de los pies y dejarla sobre un nido de hormigas marabunta.
No es que sea un tipo vengativo, pero tienen que entender que ansiaba contar esa historia. Que si la historia lograba concretarse, iba a vender muchísimo porque iba a excitar como me había excitado a mí la primera vez que la escuche aún sin conocer a quienes la encarnarían:
Cuando era un adolescente sin dinero, allá por plena crisis económica de comienzos de década, salía con una chica que le tenía tanto temor a los embarazos no deseados que tuve que inventar, improvisar, descubrir mil atajos para satisfacernos sexualmente cuando no nos alcanzaba la plata siquiera para comprarnos preservativos.
Teníamos mucho sexo oral, mucha masturbación mutua. No la pasabamos mal a pesar de la falta de trabajo -la casa de sus padres siempre estaba desocupada como para encontrar un rincón sin tener que recurrir a hoteles.
Ella una vez me comentó que quería ver una película porno, que nunca había visto una. Yo le dije que ni bien tuviese el dinero suficiente como para costear el alquiler del consabido VHS la iba a complacer. Pero, pobre de ella, nunca me sobraban los tres pesos necesarios para el videoclub, y así su deseo se postergaba.
Entonces, aprovechándo mis dotes de narrador -porque me creo un gran narrador, sino no estaria escribiéndo aquí- decidí inventarle las películas.
En el ardor de las masturbación me acercaba a su oído y comenzaba a contarle fantasias bien narradas. Luego las fantasias se hilvanaban y formaban el tapiz de una película. Por ejemplo, dos amigos levantaban una prostituta al costado de la ruta, pero no se daban tiempo a llegar al hotel y se murreaban en el asiento trasero del vehículo. Deseosos de más, llegaban al telo, pero el recepcionista no los dejaba entrar de a tres. A fin de solucionar el percanse, la chica aplicaba sus labios al sexo del tipo y media hora más tarde una de las habitaciones era escenario de una partuza de a cuatro.
Las fantasias en voz alta fueron progresándo y ella fue conociéndo todos los rincones de mi cabeza, fue testigo de mi lengua larga a la hora de librarse de los tabúes. Fue una buena época. Ella ya podía leer en mis ojos cualquier pensamiento que yo tuviese, por caliente y depravado que fuese.
Pero un día me canse. Me canse y le pedí a ella que me contara algo. Necesitaba conocer la cabeza de una mujer para que al final de la relación me quedara algo con que acudir a mi próxima conquista o algo que utilizar en mis cuentos al momento de describir el alma femenina.
Y ella me contó una historia, sobre una chica que se iba a vivir con dos amigos homosexuales. Sobre como los escuchaba gemir por las noches y la excitación que esto le provocaba. Sobre como un día en el que no se aguantó más le saltó encima a uno de ellos en la cocina y como el otro al descubrir la infidelidad no pudo menos que dejarse llevar por la situación.
La historia me gustó tanto, me excitó tanto, que me quedó rondado por siempre en mi cabeza y ocupándo mis noches de soledad y al convertirme en el escritor famoso que soy hoy en día, siempre seguí con la idea de volcarla alguna vez al papel, enriqueciéndola con algún elemento de realidad y un entramado más consistente, para crear el summun de la literatura erótica.
Y es por eso que me interese en la vida de Rubén y Sergio.
No hay escritor con exposición y frecuentador del afecto público como yo que no encuentre por semana a una o dos personas que simpaticamente le digan con una sonrisa: "mi vida da para una novela" y ahí mismo se pongan a contar trivialidades sin ningún valor. Pero cuando en una tarde me encontre con estos dos hombres, tomados de la mano y visiblemente enamorados, y cuando ellos me miraron y me dijeron la consabida frase, no dude de que la vida de ellos fuese interesante. ¿Cómo reaccionaria una pareja homosexual al tener en su vida a una chica que insiste en seducirlos? Seguramente terminaria todo en una orgía de sexo bisexual que yo iba a aprovechar para escribir. La idea me atraía enormemente. Era tambien la posibilidad de revivir las fantasias que me contaba mi noviecita de la adolescencia.
- ¿Así que ustedes tienen una vida de novela?
- Sí, nos conocimos en Rio de Janeiro. Yo escapaba de un novio celoso y él había viajado para olvidar a un ex que lo había abandonado. - Me dijo Rubén, apretándo fuertemente la mano de su pareja, quien me miró asintiendo.
- Bueno, no hay problema. Esa debe ser una historia sumamente interesante. Ahora mismo estoy terminándo una novela, pero me interesa sobremanera, muchísimo, la historia. La compro. Dos meses y comenzamos con las entrevistas, ¿les parece?
Por respuesta obtuve sendas sonrisas de alegría. No es habitual que un escritor reconocido como yo se decida a novelar la vida de uno y la gente suele tener el ego bastante inflamado.
Llame a mi representante, le avise que la entrega de la novela histórica sobre el primer viaje de Benjamin Morrel a sus dieciseis años iba a ser antes del plazo fijado por la editorial y me puse frenéticamente a escribir los capítulos finales, poniéndo mucha fantasias y elementos absurdos para hacer honor al autor de Una narrativa de cuatro viajes. Pero todo esto ya lo saben porque me he cansado de dar entrevistas promocionándo ese libro.
Mientras tanto, empecé a buscar entre mis alumnas de la Facultad alguna que diera con el perfil que necesitaba para que sea mi asistente en la novela sobre la pareja homosexual. Me fije principalmente en María, una chica muy pegada a mí, que hacía trabajos prácticos citándo siempre Elementos narrativos para una refundación de la literatura argentina, mi primer libro teórico o alguna de las entrevistas que me publicó Clarín en Ñ.
Un día después de clase le pedí que me acompañase con un café y ya en el bar le hable.
- María, vos sabés que siempre trato de ser un escritor de experiencias. Comparto lo que escribió Burroughs, aquello de que "sólo hay una cosa de la que puede escribir un escritor y eso que está ante sus sentidos en el momento de escribir". Ahora bien, estoy escribiéndo una novela, pero hay una realidad que no se muestra a mis sentidos. Es una novela sobre una pareja. Y necesito entrar a su intimidad. Por eso quiero ofrecerte un trabajo.
- ¿Qué trabajo es, profesor?
- Necesito que te hagas pasar por empleada doméstica. Vas a entrar al domicilio de la pareja y me vas a contar todo lo que pase. Y tu nombre va a salir en los agradecimientos de mi próximo libro.
María aceptó. Con ese sí, llame a Rubén y Sergio y les comente que ya ibamos a comenzar con las entrevistas, pero que antes quería pedirles un favor. Que tenía una amiga mia que estaba sin trabajo, que si por favor podían darle trabajo como mucama, con cama adentro mejor, que yo le iba a pagar el sueldo y mil mentiras más.
Rubén aceptó y lo hizo aceptar a Sergio y una semana después ya tenía horas y horas de casettes con anecdotas variopintas y María ya estaba viviéndo en el departamento de Villa Luro con cama adentro y anotándo en una libreta todos los pormenores.
Yo, por mi parte, con los elementos biográficos que descubría en mis entrevistas,me iba formándo una imagen de la pareja que daban ganas de ponerla en un cuadrito: el buen humor de Sergio a toda hora, sus celos para con su pareja; el enamoramiento de Rubén, su preocupación cada vez que su amor llegaba tarde del trabajo.
Y María me contaba cosas parecidas: el sarcasmo de Sergio, los celos violentos y los golpes hacia su pareja; los intentos de Rubén por salvar la pareja, su nerviosismo cuando su amor se retrasaba y la amenaza de verlo aparecer borracho.
- ¡Tenés que seducirlo, María, tenés que seducirlo! ¡A menos que lo lleves a la cama y lo des vuelta como una media no va a romper con ese golpeador!
Pero María no lo sedujo. En lugar de aprobar la cursada prefirió buscar asesoramiento legal y psicológico para Rubén, que terminó haciéndo las valijas y volviendo a la casa de sus padres.
Yo me quede con la novela trunca, porque la mia debía ser el summun de la literatura erótica y no una historia de amores fracasados.

martes 18 de agosto de 2009

Ápices - Natalia Tangona

Amiga de este blog, y compañera de milemilemile, Natalia Tangona acaba de publicar Ápices, en una edición de En el aura del sauce. Es un libro lleno de momentos desconcertantes, donde uno no sabe si entristecerse o reconfortarse; donde los versos lo cachetean a uno y lo hacen gritar de dolor o llorar por el cariño que tiene cada poema.
Recomiendo comprarlo. Vayan a su libreria y pidan el libro, y si les dicen que no lo tienen, hagan trompa y a encargarlo.
Y si quieren seguir leyéndo más de ella o conocer su obra, pueden hacerlo en Escritores Indie, espacio donde participa actualmente.

Natalia M. Tangona, Ápices, Colección Escrituras Indie, En el aura del sauce, 2009.

viernes 31 de julio de 2009

Homenajeado

Lo que comenzó como un premio por un comentario a su blog, se convirtió en un homenaje -al menos así lo leo yo.
Acá pueden leer El Cerdo sin Galera, el cuento que escribió Inés Alvarez, una de las mejores escritoras uruguayas contemporáneas, en su blog Transmutación.
¡Qué hacen acá! ¡Vayan ya mismo y lean! Y no solo el cuento, sino todos los cuentos y haikus y ejercicios literarios con los que juega para nuestro deleite.


martes 14 de julio de 2009

El terror de los infieles

Estaba caminándo por Liniers, en la temprana noche del invierno, buscándo algún bar de chicas bailarinas de esos que tanto abundan en ese barrio y en el que cualquier perdedor como yo puede comprar un poco de amor. Ya eran dos meses de ausencia de Gabriela, dos meses en los que los brazos de Gabriela no abrazaban mi cuello; dos meses sin que mis dedos desenreden sus rulos de sol. Gabriela me dejó y ya no volví a saciar mi sed en su escote ni a calentar mis huesos entre sus piernas.
Y el ardor por no tenerla era lo que me impulsaba a recorrer los locales sombrios de humo y perfume barato, buscando alguna mujer de amor fácil.
Pero por más desesperación que tuvieran mis huesos, estar con otra mujer que no fuera mi Gabriela seria difícil. Por eso, para tratar de alejar lo más posible la diferencia, para poder sobrellevar los arrebatos del amor, me había provisto de un pañuelo con su perfume y su fotografia. Llevaria a cualquier prostituta a la cama y le pondría el pañuelo de mi amada, para sentir en la penumbra su aroma; y en el momento de plenitud, miraria la foto de Gabriela sobre la mesita de luz y seria como robarle al destino un momento con ella.
Me metí entre las calles del barrio, dispuesto a internarme en el primer antro, en el primer pasillo con escalera al fondo que encontrara, cuando al llegar a la esquina de Falcón y José León Suárez, un volantero me chistó:
- Señor, tenga acá, un volante con la solución a todos sus problemas - me dijo extendiéndome un papel.
Avidamente se lo arrebate y lo leí, esperándo encontrar el típico volante de cabarulo: "Diosas en Liniers. Nivel VIP $20.00" o algo por el estilo. Pero nada que ver. El volante rezaba: "Don Evaristo. Yatiri Aymara Paceño. El terror de los infieles". Se trataba de un espiritista o curandero, alguien que aseguraba en su volante: "Hago amarres eternos para siempre. Hasta que la muerte los separe. Lo amarro de pies y manos hasta que pida perdón. Reconcilio parejas separadas. Amores rebeldes. Hago regresar a tu pareja infiel por más lejos que se encuentre atándole su cuerpo, mente y espíritu. Traer su nombre o foto y el amarre es seguro".
Iba a tirar el papel, con un gesto de desprecio, cuando algo me dijo, "Juan, si sos capaz de hacer cualquier cosa por Gabriela, como acostarte con la prostituta más barata de Liniers, ¿cómo no vas a arriesgar unos pesos con este tipo?".
Así que me encamine a las cuadras de la feria boliviana donde el tipo atendía, le compre un poco de chicha a una de las vendedoras ambulantes para darme ánimos para enfrentarme a lo sobrenatural y toque timbre en la dirección que ponía en la propaganda.
Pasaron unos segundos, y una señora encorvada me abrió.
- Vengo por el volante...
- No me diga por qué viene. Don Evaristo lo está esperándo.
Me hizo pasar y atravesé un pasillo mal iluminado seguido por la mujer. En un cuarto, al fondo, se oía ladrar un perro y ahí entramos.
- Don Evaristo, llegó el señor.
- Adelante, tome asiento. - Me dijo el hombre, que era un viejito arrugado y emponchado. A su lado, un perro flacucho y con olor a mojado, me gruñia y ladraba por lo bajo. Me miró y me dijo:
- ¿Sufres por tu ser amado? ¿Te sientes decepcionado al saber que ya no te ama? ¿Crees que ya no exíste solución? Yo te voy a devolver la felicidad. Tengo más de treinta años uniedo parejas.
- Sí, pero ¿cómo sabía que venía porque mi novia me dejó?
- Yo lo sé todo. ¿Trajiste una foto o una prenda?
- Sí. Tengo una foto y un pañuelo.
- ¡Dámelos!
- Aquí tiene... ¿Pero va a funcionar?
- ¡Por supuesto! ¡Yo hago amarres eternos para siempre, hasta que la muerte los separe! ¡Amarro a la mujer de pies y manos hasta que pida perdón, reconcilio parejas separadas, amores rebeldes! ¡Hago regresar parejas infieles por más lejos que se encuentren!
- Bueno. ¿Y cuánto me va a salir?
- Dame todo lo que tengas en la billetera y ese reloj.
Pagué y terminada la transacción, me retire. Salí rápidamente del lugar y ahí caí en que acababa de perder mi aguinaldo seguramente al cuete.
Me cole en el tren y volví a casa caminándo desde la estación de Merlo. Triste, con los bolsillos vacios, y pensándo desesperadamente en Gabriela y en las ganas de hacer el amor.
Así, pasaron días y días. Tuve que pedir un vale en el trabajo para poder viajar y todos los días, cuando me bajaba del 21 en Liniers, puteaba al viejo maldito; ese Don Evaristo, cada vez estaba más seguro, se había quedado con mi dinero a cambio de nada.
Una semana sin noticias. Ya estaba desesperado. Llamé a todas las mujeres de mi agenda para invitarlas a comer arroz a casa y ver si podía arrimar alguna ficha, pero la que no se había casado en los dos años de noviazgo felíz que había tenido con Gabriela, ya había cambiado de celular.
Probe con el teléfono de mi hermano, le pedí dinero prestado y me compre una película porno para disipar los malos humores.
Llegue a casa, encendí la tele y el DVD, puse Los Amores de Laura y me desabroché el pantalón. Una presentación con una chica bailándo, luego una pareja que comenzaba a tener sexo al despertarse súbitamente en medio la noche llamados por la voz de la necesidad y yo que no podía evitar pensar en las noches que había pasado junto a Gabriela; cuando a fuerza de sexo me mantenía despierto para que al otro día llegase temprano a trabajar; cuando se escapaba entre las sábanas y al encontrarla mi boca nunca estaba en su boca y sin embargo nos besabamos como adolescentes en su segundo beso de lengua.
Perdido en estos placeres, no me di cuenta de que tocaban el timbre. Me abroché el pantalón y salí corriéndo a atender: ¡era Don Evaristo!
- Tenés que pagarme algo más, porque el trabajo era más dificil de lo que pensaba. Mi perro se confundió porque el perfume era con base de nueces y a él le va mejor con los frutales y encima la foto era de cuerpo entero y yo no tengo buena vista y me costó enfocarla para aprenderme la cara. Pero cumplí: regresó tu novia a tu lado.
Y tomándome del brazo, Don Evaristo me arrastró hasta un Ford Taunus, abrió el baúl, y allí amarrada de pies y manos, había vuelto mi Gabriela.

viernes 26 de junio de 2009

Ramos Mejía

Fotografia de Yoshimiii

La estación de Ramos Mejía me da un sentimiento terrible de adversión. Allí, hace muchos años, mi primera novia me abrazó por última vez. y después de poner cara de que yo le daba lastima, después de avisarme que ya me lo había advertido más de cien veces, que la dejase en paz o iba a cometer una locura, que no quería saber más nada de mí porque yo era un idiota inmaduro, se arrojó de lleno bajo las ruedas del tren que entraba en la estación. No murió. Sobrevivió, perdiéndo sus dos piernas.
Paradojas del amor, su fallido suicidio me alegró, porque pensé que ahora que había quedado lisiada iba a necesitar de mí, que volvería acusiada por la necesidad.
Pero eso no sucedió, y ella se enamoró de su médico y se olvidó de mí. Y el tiempo pasó y me borró el dolor por su rechazo, me borró sus facciones, pero nunca pudo sacarme el miedo que sentí en Ramos Mejía, parado impotente al borde del anden, mientras mi amor era triturado por la formación.

jueves 21 de mayo de 2009

Burundanga

Todo se me había dado: hacía frio, podía invitar a Jésica a tomar un café con esa excusa y encima era Viernes y había cobrado la quincena, por lo que me alcanzaba para una buena habitación en un telo, con televisión y todo.
Baje del tren en la estación de Morón y fui derecho para Nuevo Morón, la pizzería en la que me esperaba mi chica.
- ¡Rubén! -Me llamó desde su mesa, pegada al vidrio de 9 de Julio. -Te extrañaba, ¡tardaste mucho en llegar!
- Es que salí más tarde. -Le explique mientras la besaba y recorría con mis manos todo su contorno. - Yo también te extrañé, hoy tuve un día de mierda. Pero ahora estamos solos los dos y no importa nada más, salvo que nos corramos de la ventana.
- ¿Qué nos corramos de la ventana?
- Sí, no me gusta este lugar.
- Pero desde acá se ve la Estación y la Plaza; podemos ver a la gente haciéndo cola para tomar el colectivo y a los vendedores ambulantes vendiendo chucherias y cd's truchos. Además, si pasa algún conocido, podemos saludarlo y aumentar nuestra vida social, que siempre estamos solos y no quiero que a la larga eso repercuta en nuestra relación, que nos termine aburriéndo al uno del otro.
- Mirá, no me interesa estar expuesto frente al vidrio, siento que soy un muñeco en una vidriera; además no te veo en toda la semana y lo único que quiero es estar con vos y si viene algún conocido me voy a poner de la cabeza porque me va a sacar el poco tiempo que tenemos para estar juntos. ¡Por favor, Jésica, estuve toda la semana pensándo en vos, deseándo verte, vamos a un lugar más intimo!
Convencida Jésica, agarró su cartera y nos fuimos más adentro de la confiteria. Pedimos café con tostados y ella comenzó a contar su semana. Hablaba y hablaba de los cursos que había comprado en Educap, que había pasado el cobrador por la escuela y no sé qué; que al parecer una de sus alumnas se había rajado con el novio y hacia dos días que no aparecía por la casa y era una verdadera lastima porque era de las que mejores notas tenía; que había descubierto un método para que la carne picada no se le pusiera negra y era meterla en taper apenas la compraba y frizarla en el momento. Todo eso me contaba y yo opinaba acá y allá, mientras me devoraba los sanguches uno atrás del otro pensándo cuando seria el momento políticamente correcto para pedirle que paguemos y nos vayamos corriéndo a encerrarnos en una habitación en cualquier hotelucho: tenía muchas ganas de acostarme con ella y decirle muchas cosas bonitas para hacerle bajar la guardia y que se ponga gauchita.
Apure mi café, pague los tostados y las bebidas y Jésica seguía hablándo. La interrumpí:
- Amor... Me encanta escucharte, pero me parece que la podemos seguir afuera. Ya pague y el mozo me mira con mala cara, capaz que ya van a cerrar.
- Pero Rubén, ¡recién son las diez de la noche!
Era muy temprano, era cierto, así que rápidamente invente otra cosa:
- No importa, vamos. Pobre tipo, imaginate que cuanto antes nos vayamos, más temprano va a poder retirarse. Además, debe estar ansioso por recibir mi propina. Tal vez le faltan dos pesos para comprarse un Parliament. Fijate la cara de transnochado que tiene, el desparpajo para vestir el saco y el jean: capaz que es un loquito y se saca si no fuma; dale, vamos, que nos mira raro.
Mi chica tomó su cartera y su abrigo mientras miraba con desconfianza al mozo y mientras salíamos se pegó a mí.
- ¿Qué hacés?
- Te abrazo, ese mozo me da miedo, ¿viste como me miraba? Vamos, rápido Rubén, no quiero quedarme más acá.
- Bueno, vamos, pero soltame el brazo, que es mejor que estemos separados, por si el loco del mozo nos corre.
- Está bien, pero ¿para dónde vamos?
- No sé, vos camina.
Empezamos a movernos por Sarmiento. Seguimos de largo la feria y las paradas del 236; hicimos zig-zag y sin querer ya estabamos en la puerta del hotel que está frente a las vías.
- Uh, amor... Un hotel.
- ¡Rubén! Pensé que me ibas a invitar a tomar un helado, jugar al pool o unas fichas en el Bingo. Pero vos solo me querés para meterme en la cama.
- No es así. Yo quería jugar un par de cartones, pero si nos volvemos ahora capaz que nos cruzamos con el mozo loco. Dale, entra, que escucho pasos.
Entramos; nos abrieron una puertita, luego una rejita y pasamos a un largo pasillo de sillones aplastados donde varias parejas esperaban con nerviosismo su turno. Luego de esperar un rato haciéndonos arrumacos, nos dieron nuestra habitación, al final de un pasillo y al lado de la lavanderia.
Entre y salte de culo sobre la cama; el colchón estaba vencido, así que mucho no rebote.
- Este lugar es horrible.
- Pero acá estamos tranquilos. Vení, dame unos besitos.
- Es que no estoy tranquila. Se escuchan los lavarropas. Pone la radio.
Puse una cumbia espantosa en la radio, empecé a besarla mientras maniobraba para quedarme en calzoncillos. Entre besos tenía que ir diciéndole cosas dulces, no fuera a ser que se pusiera en chica recatada.
Unos minutos tarde y luego, ya despojada de su vergüenza por mis palabras de amor, empezó con las palabrotas.
Jésica gritaba y decía cochinadas y yo se las respondía y la habitación ya era un baño romano. La noche no podía ser mejor: ¡tenía una mujer a mis pies, buena de los pies a la cabeza, haciéndome todo lo que yo quería. y solo me había costado unos tostados y un par de cafés!
Estaba a punto de llegar al punto de máximo esplendor, con Jésica navegándo arriba mio, cuando un fuerte golpe me hizo saltar el corazón.
- ¡Hijo de puta, estás acá!
Tirando la puerta abajo, entró mi mujer. Sin darme tiempo a nada, mi gordita Viviana se metió en la pieza y de un fuerte trompada en la cabeza revoleó a Jésica al otro lado de la habitación.
- ¿Ya cobraste y ya estás tirándo el dinero con cualquier puta? ¡Desde el pasillo que escucho las cosas que te decía la trola! ¡Pero ahora vas a ver, te voy a cagar a trompadas para que aprendas a no meterme los cuernos!
- ¡No, gordita, no! ¡No entendés! ¡Yo te voy a explicar lo que pasa acá!
Mi mujer miró a Jésica, que había caído desmayada a un costado de la cama y me dio un minuto para que le explicara y guarda con mentirle porque me iba a romper todos los huesitos.
- No, Vivi, no me rompas ningún huesito,-le supliqué de rodillas y esforzándome por llorar:- mirá, alguien debe de haberme buchoneado, alguien me vendió, enterado de que yo cobre hoy. Y por eso está mina se me acercó, me roció con burundanga y me trajo acá, casi hipnotizado, para sacarme el dinero. Luego me desnudó y me quizo violar, amor. ¡Me drogó con burundanga!
Mi Viviana se enterneció, aflojó el enojo y me abrazó.
- ¡Mi bebé! Quedate tranquilo que ahora estás con mami y ya no te va a pasar nada. Vayamos a hacer la denuncia, ¿si?
- ¡No, gordita, la denuncia no! ¡La policía se va a reir de mí! ¡No me hagas eso! Mejor vayamos a casa y olvidemos todo.
Salí del hotel apurándo a mi esposa: "vamos, amor, apurate y tomemos un taxi, que está oscuro, no quiero que me afanen". No fuera a ser que Jésica despertara y descubriera la verdad sobre su desmayo antes de que se me ocurriera una buena mentira.


miércoles 11 de marzo de 2009

El modelo de Pickman

No es necesario pensar que me volví loca, Eliana. Admito que me encuentro mucho más nerviosa que el año pasado, cuando nos vimos, pero no creo que sea tanto como para que me mandes al loquero. Aunque tengo muchos motivos para enloquecer y mucha suerte por haber conservado el equilibrio hasta ahora.
Bien, tenés que saberlo. Después de todo, fuiste la única que me escribió cuando se enteró que ya no andaba más por la Casa de la Cultura y que me aleje de María Florencia Pickman. Ahora que Pickman ya no está, de vez en cuando paso por allá, pero mi ánimo ya no es el de antes.
No, no sé que fue de Pickman y tampoco me gusta pensar en eso. Pudiste sospechar que yo sabía algo importante cuando me distancie de ella... y esa es la causa por la que me niego a pensar a dónde habrá ido. Dejemos que la policía averigüe lo que pueda. No creo que sea mucho, teniendo en cuenta que aún no saben nada de la casa del Parque San Martín. Sí, te voy a contar sobre esa casa; así sabes vos también por qué no voy a la policía.
Vas a entender que mi alejamiento de Pickman no se debió a los mismos motivos idiotas que produjeron el alejamiento de hombres como el Doctor Delgado, Pablo Arnaldi o Roberto Rehl. El arte que se ocupa de lo morboso no me interesa para nada, pero cuando una persona con la calidad de Pickman aparece, es un honor conocerla y justo reconocer su obra. En todo el Conurbano jamás ha existido un pintor o pintora tan notable como María Florencia Pickman. Lo dije desde el principio y continúo diciéndolo; también lo dije cuando Pickman dio a conocer su Vampiro alimentándose, ese lienzo en el que se observa a un ser despreciable, con unos ojos que parecían los del diablo mismo, echándo su fetidez mientras se acerca a una casa dentro de la cual se veía, por una de las ventanas, a una niña inocente poniéndo la mesa familiar para la cena. Esa escena, los ojos rojos llenos de deseo, la sospecha de que la cena no es la comida que se encuentra sobre la tabla sino la inocente niña que cumple con el rito familiar... Por esa pintura, Arnaldi dejó de saludarla.
Cualquier dibujante puede poner absurdamente un poco de color sobre un papel y anunciar que nos está entregándo una pesadilla o un retrato del diablo. Pero sólo un gran artista puede llegar a un resultado que nos parezca verdadero y nos aterrorice. Esto es posible porque solo un gran artista puede conocer la verdadera anatomía de lo terrible y la fisiología del miedo. No quieras saber qué es lo que estos hombres ven.
Cómo recordarás, el fuerte de Pickman era los rostros, la expresión que transmitían las miradas. Creo que nadie, desde Berni, ha puesto tanta intensidad en unos rasgos. Y antes que Berni tenemos que buscar en los artistas que crearon las gárgolas o las quimeras de la Basílica de Luján. Ellos creían en la realidad de las criaturas que plasmaban en sus obras... y tal vez también veían esa clase de cosas. Una vez, me acuerdo, le pregunté a Florencia Pickman, delante de toda la gente que frecuentaba la Casa de la Cultura, de donde sacaba sus ideas. Por respuesta obtuve una mirada llena de temor y me pareció notar un ligero temblor en sus labios. Y esa respuesta fue el motivo por el que el Doctor Delgado se disgustó con Ella. Delgado venía de graduarse en Patología Comparada y estaba lleno de grandes ideas sobre el significado biológico o evolutivo de cualquier síntoma mental o físico. Cada vez menos se bancaba a Pickman y terminó teniéndole miedo, horrorizándose cada vez que la veía. Decía que la expresión de Pickman e incluso sus rasgos indicaban que la artista estaba loca. Si has hablado con Delgado, seguro le dijiste que su error consistió en dejarse influenciar por los cuadros de Florencia Pickman. Eso fue lo mismo que le dije yo.
No me distancié de Pickman por ninguna de estas cosas. Nada que ver; mi admiración crecía día a día. El Vampiro alimentándose era una obra maestra. Sin embargo, la Casa de la Cultura se negó a colgarlo de sus paredes; el Teatro San Martín ni siquiera lo aceptó como donación y nadie quiso comprarlo, así que el cuadro quedó en la casa de Pickman hasta que esta desapareció. Ahora andará en algún depósito de la policía, si es que sus estómagos de rotisería los resistieron.
Empecé a visitar a Pickman, en su casa de Merlo Centro, de vez en cuando. A sabiendas de mi admiración por su obra, me facilitó el acceso a todos sus trabajos, a todos sus cuadros y dibujos que tenía con ella, incluyendo algunos bocetos realizados en crayón que hubieran significado su expulsión de la Casa de la Cultura de haber salido a la luz. En poco tiempo me transformé en una adepta que se pasaba horas y horas escuchando a Florencia Pickman.
La pintora se volvió muy confidencial, éramos intimas; seguramente debido tanto a mi admiración como al hecho de que casi todo el mundo la rehuía. Una tarde me dijo que si ella estuviese segura de mi discreción y de mi entereza, me mostraría algo distinto a lo que yo estaba acostumbrada a ver; algo mucho más perturbador que cualquiera de las piezas que tenía en su casa.
“Ciertas cosas”, me confió, “no son tolerables para Merlo Centro. Aquí estarían fuera de lugar y tampoco podrían ser concebidas. Los fantasmas de aquí son fantasmas amaestrados. Yo necesito fantasmas humanos”.
“El mejor lugar para que viva un artista”, continuó, “es el Parque San Martín. ¿Tenías idea de que antiguamente la zona estaba infecta de lagos y pantanos? ¿Qué esa es la causa de la gran humedad que reina en las casas de ese barrio? ¿Y que las manchas de humedad en las paredes forman figuras horrorosas, a veces demasiado fuertes como para querer verlas? ¿Sabías que la Quinta de los Japoneses fue loteada por una maldición que cayó sobre la familia y la obligó a desprenderse de muchas de sus propiedades? Puedo contarte mil historias como éstas; historias que harían estremecer a esos seudointelectuales. Por lo que advierto, estás interesada en todo lo que te cuento, pero: ¿qué me decís si te contara que tengo otro estudio por esa zona, donde obtengo toda la inspiración para mis obras, todo el ambiente tétrico que necesito? Hace ya tiempo que decidí pintar el terror de la vida, de igual modo que se pinta su belleza. Si querés, podés venir esta noche conmigo. Me encantaría que me acompañes. Estoy segura de que los cuadros te van a gustar mucho, dado que representan lo mejor que pinte. No está muy lejos, tomamos un colectivo y luego caminamos. Por favor, acompañame, sos mi única amiga”.
Tomamos un Quinientos, eran cerca de las doce de la noche ya. Un rato después, estábamos en el barrio. Subimos por una ancha avenida desierta, salpicada por veredas irregulares y con dos grandes zanjas bordeándola. Caminamos en silencio: Florencia Pickman estaba agitada y se podía escuchar su respiración entrecortada.
Al llegar a una esquina poco iluminada doblamos a la izquierda y tomamos por una calle estrecha hasta que nos detuvimos y Pickman extrajo de uno de sus bolsillos un manojo de llaves y me indicó que llegamos.
La propiedad era una casa de alto, con las paredes tan sucias que parecía imposible que se mantuvieran de pie. Entramos y me encontré con un vestíbulo apenas iluminado por una lamparita, lleno de polvo del cieloraso de yeso descascarado. Cruzamos una puerta a la izquierda y la artista, luego de encender la luz, me invitó a sentarme en una mecedora de mimbre, que me pusiera cómoda, dijo, como si estuviera en mi casa.
Vos sabés, Eliana, que soy una mina dura, pero te tengo que confesar que lo que me mostraron las paredes de aquella casa me revolvió las tripas. Eran los cuadros que Pickman no podía pintar ni exhibir en la Casa de la Cultura ¡eran horrendos!
Es inútil que trate de describirte aquellas telas, porque ¿cómo hacer para describir el más terrible, morboso horror y la más completa y repugnante descomposición moral mediante unas simples pinceladas de color puestas sobre un lienzo? No se veía en esas obras ninguna técnica sofisticada, era solo un poco de pintura sobre una tela, pero lograban agrietarme el alma. Los contornos recogían los rasgos de habitaciones -un baño, un dormitorio, lo que parecía una Iglesia-, con notable maestría; ¡pero tendrías que ver los personajes que habitaban allí y las escenas para comprender mi turbación!
La locura y la deformidad se cebaban en las figuras de primer plano, puesto que, como bien sabes, en la obra de Pickman predomina un satánico retratismo. Las figuras no eran del todo humanas; más bien tenían los ojos rojos como perros, inyectados, llenos de ira. ¡Y sus ocupaciones! No me pidas precisión. Solo te diré que estaban enfrascados en orgías, atacando sexualmente a niñas mientras le aullaban a la luna. Me paralicé del horror. Sobre todo por la puta expresividad que Pickman sabía dar a los rostros del macabro botín.
A todo esto, Pickman había encendido la luz en la habitación de al lado y me invitaba a pasar para enseñarme sus últimos estudios. Aún no le había dicho nada sobre mis impresiones de lo que había visto -el terror y la emoción me habían dejado muda. Quiero que tengas en cuenta, Eliana, que no soy una flojita capaz de ponerse a gritar frente a cualquier cosa. No me dejo impresionar con facilidad. Pero lo que vi en aquella pieza me sacó un grito y tuve que sostenerme en el marco de la puerta para no caerme.
¡Cómo podía Pickman pintar esas cosas! Mientras recobraba algo de aplomo y serenidad, en tanto me iba adaptando a aquella segunda habitación morbosa, llena de escenas de vampiros cometiendo violaciones y abusos, comencé a analizar mi propio estado de ánimo. Dilucidé que todo lo que veía me producía asco porque evidenciaba la total falta de moral de Pickman. Sin duda debía ser una persona de muy bajos escrúpulos para trazar aquellas piezas tan degradantes de la mujer y la niñez. Pero también, aquellas pinturas eran aún más aterradoras a causa de su grandeza. El suyo era un arte que persuadía: al mirar sus cuadros veíamos a esos vampiros en persona y nos inspiraban miedo. Y era curioso porque Pickman pintaba de un modo lineal, sin usar trucos ni efectos, sin difuminaciones de luz o distorsión de lo real: los perfiles eran nítidos y los detalles lamentablemente definidos. ¡Los ojos, qué decirte de los ojos! ¡Esos ojos rojos que tenían los vampiros parecían reales!
Más adelante subí tras María Florencia Pickman a su verdadero estudio, que se encontraba en el piso superior, a través de una escalera húmeda y chirriante. Salimos a un pasillo y lo cruzamos. Aquí, al pasar frente a una habitación, me pareció percibir un ruido. Como un murmullo, o tal vez una tos, pero Pickman apuraba el paso, deseosa de mostrarme su obra y no se me ocurrió preguntar.
A través de una puerta hinchada, entramos a una habitación bastante grande, con piso de madera y llena de caballetes, lienzos y pinturas por doquier. Al costado, una camita de una plaza, con las sábanas revueltas, le daba una tristeza lastimosa al estudio.
Los cuadros sin terminar, algunos en los caballetes y otros apoyados contra la pared, me producían el mismo horror que los que había visto y volvían a dar fe de la meticulosidad que caracterizaba a la artista. El esbozo de las escenas era muy cuidadoso y las líneas de lápiz revelaban el cuidado con el que Pickman trataba de conseguir la perspectiva y las proporciones precisas. Era una gran pintora y eso aún lo sigo diciendo ahora.
Había algo muy perturbador en los repulsivos bocetos y en todas esas inacabadas monstruosidades que poblaban todos los rincones del estudio. Pero cuando súbitamente la pintora descubrió una enorme tela colocada sobre un caballete, no pude contener un nuevo grito de horror, el segundo en la noche. Los ecos del grito rodaron en una y otra de las habitaciones de aquella casa húmeda, y grande fue el esfuerzo que tuve que hacer para no caer en un ataque de nervios.
En el cuadro se veía un retrato familiar; un hombre y una mujer rodeaban a una niña que sostenía un libro de oraciones en sus manos y vestía de comunión. Pero lo que producía una sensación de terror y repulsión, no era el rostro del hombre, que repetía el motivo de los vampiros con ojos rojos; tampoco el rostro de la mujer, con los ojos blancos, ciegos. Si bien los ojos de ambos hubiera bastado para mandar al loquero a un hombre impresionable.
Lo que golpeaba, Eliana, era la composición del rostro de la pequeña: ¡Pickman había utilizado sus propios rasgos para dar con la cara de la niña!
Me quedé en silencio, pensando en todo el horror que estaba presenciando: ¡y sólo eran pinturas! Pero el silencio me hizo notar que, desde que mi último grito despertó ecos por todas la casa, Pickman no dejaba de mirar hacia la puerta del estudio. Su expresión era de preocupación; no, de temor. Sí, ella también era presa del miedo, aunque a diferencia del que yo experimentaba, en su caso parecía un miedo más físico que espiritual. Sin que yo lo hubiera imaginado, caminó hasta la camita, levantó el colchón y sacó un revolver. Con una seña me recomendó que guarde silencio y avanzó fuera de la habitación, cerrando la puerta tras de sí, dejándome sola en el estudio.
Sentí que mi cuerpo se paralizaba. Algo me decía que debía huir, pero mis piernas no me respondían. Aguzando el oído, me pareció percibir un sutil sonido en alguna parte, como de un par de pies arrastrándose por el suelo; luego una discusión, entre Pickman y un hombre. Las palabras subían rápidamente de tono, y se escuchaba uno detrás del otro, hasta que los insultos se cortaron y empezaron a escucharse golpes.
Sin poder soportar más, abrí la puerta del estudio y me lancé al pasillo: la puerta de la habitación en la que creí escuchar alguien tosiendo estaba abierta. Me asomé y me encontré a Pickman pegándole a un anciano con un bastón al tiempo que le gritaba “viejo de mierda, ya no me vas a coger más, no me vas a coger más, viejo violador”. Entré a la habitación para detener a la pintora en su ataque de ira, pero cuando iba a atajarla, Florencia Pickman sacó el arma de su bolsillo, apuntó al anciano y resonaron, uno tras otro, seis disparos de revolver.
Ambas nos quedamos un rato allí, congeladas al pie de la cama, observando la agonía del anciano hasta que se murió, con el pecho sangrando y el rostro con los ojos rojos mirando el cielorraso.
De ese modo concluyó la aventura de aquella noche. La promesa de Pickman de mostrarme el lugar se cumplió. Abandonamos aquel barrio por otra dirección y muy pronto me encontré saliendo a Avenida Constitución. Doblamos por Bolívar y regresamos a Merlo. Recuerdo muy bien la caminata. En la esquina de Bolívar y Avenida del Libertador, Pickman me abandonó y desde ese momento no volví a verla más.
No quieras que te explique o te de más detalles. Hay secretos mucho más siniestros que el de ella; secretos ocultos tras cualquier pared de vecino, o plantados en veredas y rutas.

8 de Marzo de 2009
Tratándo de hacerlo un poco más terrorífico,
versión libre del clásico de Lovecraft, El modelo de Pickman

miércoles 4 de marzo de 2009

¿Qué propiedad tendrá la lluvia?

¿Qué propiedad tendrá la lluvia
que me provoca estas ganas de extrañarte
de renunciar al trabajo
cagarme de hambre
solo para hacerte cuchara
tomar la sopa
secarme con vos?
¿Qué propiedad tendrá la lluvia
que me provoca esta missura?
Mierda que estoy a treinta kilómetros
mierda si al volver ya hay sol radiante.

domingo 4 de enero de 2009

Silvia cuatro

Pensé que sin bolsillos podía tener un poco de su amor;
que mis ideas reemplazarían el hambre de viajes;
y que un hueco en el estómago, un día, era un hermoso gesto azul.

Pero me equivoqué juzgándo su carácter;
mis ideas no se mastican,
y tengo un agujero del que mana sangre.

Ahora le doy distintas oportunidades,
moviéndome como su sombra,
habitación tras habitación;
pero ella va a negarse,
prefiere el olvido antes que matarme.

miércoles 24 de diciembre de 2008

David y las mujeres

(Regalo de fin de año para comenzar con el pie derecho el 2009)

Hace mucho tiempo, David era un perdedor en lo que hace a mujeres. Ya iba para los dieciocho años y lo único que había logrado era tocarle una teta a Vicky y una turca mal hecha con Natalia –mal hecha porque Natalia, prácticamente, no tenía tetas, era puro armazón todo eso que uno veía abultando las remeras. El problema radicaba en que David enfocaba mal las cosas. Era retraído, y los retraídos no avanzan hacia el lado del mundo o de la calle, por lo tanto no conocen estas cosas. Y en su retraimiento nunca podía salir de la opinión de que a la minas les gustan los chicos que hablan bien y son educados. Entonces, cuando se acercaba a una chica, lo hacía siempre sin mostrarle deseo. Por ejemplo, una tarde de verano, se decidió a confesarle su amor a Victoria. Caminó por las calles empedradas del barrio de la chica, tropezando con cada uno de los adoquines de San José de tan nervioso que se encontraba. Llevaba un sobre con una cadenita barata –no vaya a pensar la niña que quería seducirla con riquezas, que por otro lado no tenía-; llegó a la puerta, golpeó y esperó. Deseaba, inmensamente, que Victoria no estuviera en casa, pero no, ella estaba y abrió la puerta, toda mojada en una bikini color rosa que obligó a David a luchar contra sus ojos para poder mirar los de la chica.
- ¡David! Pasa, estoy con mi prima en la pileta. Gracias por el regalo.
David pasó y, en lugar de meterse en la pelopincho, se quedó toda la tarde a un costado, haciéndose el indiferente a la diversión del agua, donde las dos primas se salpicaban la una a la otra. No sabemos si Victoria respondía a los sentimientos de nuestro amigo y lo más probable es que no, pero si hubiera sido así, es que en ese momento pensara algo del tipo “no se quiere meter en el agua conmigo, estoy casi en pelotas y ni me mira... evidentemente, no le gusto para nada”.
Algo tenía que hacer, las Edad Legal ya no se conseguían tan fácilmente. Se dio cuenta de lo desesperante de su situación, un día en el que en una fiesta entabló relación con un grupo de drogadictos con mucha plata a los que les cayó simpático el modo raro en que hablaba el pendejo –porque le llevaban unos ocho o diez años- y le convidaron de la mejor. Los drogadictos con plata, una vez que lo vieron quebrar, no lo quisieron dejar tirado allí, pobre, vaya a saber lo que le podían hacer. Así que lo arrastraron hasta una 4x4 y se lo llevaron a otra fiesta en un departamento de Palermo. Allí, vuelto David más o menos a la realidad, se encontró con que sus nuevos amigos se encontraban disfrutando de una orgía. David trató de engancharse, pero estaba tan drogado que no se le paraba “mi oportunidad de perder la virginidad y me viene a pasar esto, me quiero matar”. Atolondrado, se dijo, “al menos debería chupar una concha, para saber lo que se siente, saber como huele”, pero al intentar hacerlo la chica le pidió a un gordo que daba vueltas: “mientras el pibe me chupa bien la conchita, vos meteme tu pija”, lo que provocó la abstinencia de nuestro amigo que prefirió evitar tener que estar tan cerca de otro hombre.
David salió del departamento, robándose una Coca Cola y unos Ray Ban abandonados en una mesita para evitar mostrar los ojos rojos cuando llegara a su casa. Profundamente humillado, bajó las escaleras y se juró no volver a tomar drogas duras. Salió al hall, un portero lo saludó, abrió la puerta de calle, se puso los lentes de sol y empezó a caminar hasta Once.


viernes 12 de diciembre de 2008

Plaza Cumelén bajo la lluvia

Me acuerdo que nos sorprendió la lluvia, allí, en Plaza Cumelén. La gente comenzó a correr para refugiarse bajo cualquier techo, huyéndo de los chorros de agua fria. En el andén, los pasajeros que esperaban el tren luego de haber tomado por error un Castelar solamente, se apiñaban bajo los arbolitos; por la plaza, los viejos en bermudas que tomaban mate, corrian con ruido de ojotas mojadas mientras las bombillas continuaban pegadas en sus labios.
A mí, que estaba sentado en un banco con mi amiga Belén -todavía ofuscada por el sabor a poco que le había dejado mi explicación-, también nos sorprendió la lluvia, sin paraguas y sin camperas, y las gotas y mis ojos no tardaron en pegarse en su escote: pero mis ojos no miraban sus pechos, que me invitaban bajo la remera mojada a tirar de una vez del hilo de la caja del regalo de la infidelidad. No, ya había visto o soñado esos pechos durante mil cuatro cientos sesenta días. Lo que mis ojos miraban bajo la remera mojada era el corazón, que podía verse golpear la piel, debajo de su teta izquierda, como tratándo de saltar de la prisión de su caja toraxica.
Le pregunte si se sentía bien. Con los tirabuzones mojados metiéndo en un cuadrito su sonrisa, me dijo que no, que era una cagada, boludo, tener que terminar así cuando ahora podía contarme cualquier cosa, incluso estando ambos desnudos. Asentí porque a mí me pasaba lo mismo, pero trate de que mi gesto significara que asentía porque la entendía: cualquier cosa menos quedar en orsai, en un arco a arco en el cual ella era la de cuero.
Encendí un cigarrillo, haciéndo carpita para poder fumarlo sin que se moje, y se lo pase. Me dijo que esas pequeñas cosas, esos detalles, eran lo que me separaba de él -él era su novio, claro está-. Yo le mentí que yo podía permitirme ocuparme de esas pequeñas cosas porque, a diferencia de él, no estaba totalmente abocado a ella.
Pasó un auto, haciéndo ese hermoso y triste ruido de neumáticos nuevos sobre el asfalto mojado. Los pasajeros iban escuchando jazz. Me pareció reconocer la canción, pero pasó tan rápido que pareció desvanecerse, como se desvanecía el cielo.
Belén habló, y tiró al barro todo lo que yo había hecho para ocultar mis intenciones:
- El cielo se está desvaneciendo; ya se acabó el sueño de un amor hermoso; y si nos quedamos en esta plaza de mierda, con esta lluvia de mierda, en lugar de ponernos bajo techo, es porque bajo el agua podemos disimular las lágrimas.
No pude aguantar más: la atraje contra mí, haciéndo que su culo se mojara con toda el agua que se había acumulado en el banco, entre los dos, y la bese tratándo de que sintiera mi lengua y la sal que tenía acumulada en la comisura de los labios a causa del llanto. Luego, cada cual se fue por su lado.
Esa noche me refugie en la cama de una ex novia, a la cual le hice el amor hasta no sentir las piernas. Después me levante, busque en el pantalón y del bolsillo saque un atado chorreándo agua. Abrí el paquete, tome un cigarro húmedo y lo fume para olvidarme de lo cansado.
Belén se murió el año pasado.

lunes 13 de octubre de 2008

Sin lograr todavía

Sin lograr todavía
separarme del mundo
demasiado frito y alentando
sigo, sigo.
Una cortina de cuadros me mira
mientras el viento y la lluvia entran por la ventana;
la mesada, debajo de ella,
y antes, ella y yo encima;
la chica vestida con su salida de toalla color crema;
y el chico con los pantalones apenas bajos;
y sexo, callado, gemido,
"chap, chap",
decían las gotas y la temperatura y
"chap, chap",
todo era caliente y alienado
y parecia real, pero ahora
"chap, chap",
me despierto y miro mi rostro de frazada empapelado,
extraño sus piernas
y doy gracias por no estar a su lado.

30/08/2004

miércoles 27 de agosto de 2008

Para día de tormenta

Che Santa Rosa
no mojes mis pies
con agua resbalosa.

martes 15 de julio de 2008

Laura a dos cuadras

Las cosas con Laura empezaron a desbarrancarse por situaciones como las que ahora vivo en silencio con vos.
Una tarde noche Laura llegó un poco tarde a una cita en Plaza La Roche, como con hora y media de retraso. Por supuesto que mucho no me preocupe, porque me halagó pensar que tal vez la demora se debia a una depilación a conciencia de piernas y partes bajas; o al excesivo tiempo de cocción de los polvorones caseros amasados con mucho amor para mí; total, mientras esperaba, podía leer un poco más de Jorge Amado.
Pero Laura llegó y no traía siquiera una estela de perfume y mucho menos un taper con galletitas. Entonces quise pensar que se retrasó por cosas de la vida -la falta de cambio para el bondi o un piquete de vecinos reclamándo mayor seguridad- para no enojarme y disfrutar de su belleza, de como llevaba el siempre el jean caído y la remera que le regale para una Navidad y que vestiría siempre.
La bese, la invite a sentarse junto a mí y en un abrazo me pidió perdón por la demora, que todo era culpa de su madre.
- ¿Cómo que culpa de tu vieja?
- Es que no quería que viniera hoy; me necesita en casa, para limpiar.
- Pero hace mucho que no te veía, Negrita. Además, están tus dos hermanos...
- Sí, pero viste como son los hombres que no te ayudan en nada.
- Yo soy hombre y te ayudo con las tareas de la casa. Justamente, te invito a pasar la tarde conmigo para que esquives el barrido, pero se ve que mucho no te importaba zafar.
- Es que tengo que ayudar a mi mamá, no te enojes. Además, sabés que mucho no le gusta que salga con vos, entonces me pone trabas.
- No les gusta que salgas, Laura. Ni a tu vieja ni a tus hermanos les molesto yo; lo que les molesta es que salgas. Si salís, no limpias.
- Si te molesta como soy, andate.
- Lo que me molesta es que Jorge Amado no haya escrito tantos libros como necesitaria yo para esperarte.

sábado 7 de junio de 2008

Actividades de Julio

Ayer leí un cuento, de un escritor japonés. Conitos o ¿Cómo se define un plato gourmet?, algo así se llamaba.
En fin, la pregunta es: ¿qué pasaría si estoy narrándo un cuento y quiero terminarlo, por ejemplo, así: "Entonces se sacó un moco y se fue a dormir", y todo lo anterior no tiene nada que ver? Creo que me estoy volviéndo loco. Ayer estuve leyéndo una carta vieja de Celeste, hasta las cuatro de la mañana -la leí muchas veces, tratándo de exprimir todos los significados posibles. Por suerte, me fui tranquilo a dormir.
Son cosas que pasan, ¿o no? Yo estaba leyéndo la carta, me saqué un moco y me fui a dormir. A mí me parece que no está mal que algo termine así. Tal vez Celeste sea el moco.

miércoles 21 de mayo de 2008

De como LAN cxxx a Paz López

La poeta chilena Paz Carvajal López, una de las letras jóvenes de ese país que más me gusta leer, fue seleccionada para participar en el 13º Festival Internacional de Poesía de La Havana, Cuba. La empresa LAN había comprometido los pasajes para que Paz pudiera asistir, pero a último momento le canceló el vuelo. Según tengo entendido, el gobierno chileno tampoco le ofreció una alternativa para poder viajar.
A continuación les dejo la carta que envió la poeta a la gerencia de la empresa:

LA SERENA, 14 DE Mayo de 2008


SEÑORA
XIMENA VARGAS
GERENTA ZONAL CUARTA REGION
LAN AIRLAINS S.A.
PRESENTE.

Distinguida Señora:

Por la presente me permito saludarle y comunicarle que con fecha de ayer Martes 13 de Mayo, en circunstancias que me apersoné a las oficinas de LAN CHILE de La Serena, la funcionaria que me atendió de nombre MARIA ALEJANDRA GALLARDO, me informó que la reserva para mi vuelo SANTIAGO- HABANA, no se podría llevar a efecto por cuanto estaba sobrevendido.

Tal situación me causa agravios y afecta la posibilidad de estar presente en XIII FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESIA DE LA HABANA-CUBA; patrocinado por la UNESCO y en la cual soy la única representante de Chile.

A mayor abundamiento, causa sorpresa la intervención de la Supervisora de Oficina( ignoro nombre y apellido) que manifestó “ QUE COMO SE LE OCURRE (A LA EMPRESA) COMPROMETER UN PASAJE LIBERADO AL CARIBE, SIENDO QUE ES IMPOSIBLE QUE TE SUBAS AL AVION”..

Los dichos de dicha funcionaria, solo me hacen reflexionar que el apoyo ofrecido por la Gerente Zonal, no fue serio y que al tenor de lo hoy informado, siempre vería truncada mi posibilidad de viajar en vuestra aerolínea.

Es necesario hacer presente que usted el día JUEVES 7 DE ABRIL DE 2008 y en circunstancias que valoró mis antecedentes culturales como escritora joven de esta ciudad, se comprometió a través de la empresa que representa a otorgarme los pasajes de ida y vuelta, dado que tenía la posibilidad de otorgarme dicho beneficio que entregaba la empresa una vez al año a nivel zonal.

La ayuda que usted comprometió fue dada a conocer públicamente en los medios de prensa y significó efectuar todos los trámites administrativos y legales concernientes al viaje, como también ratificar la estadía en el país de CUBA y confirmación para el día del festival, con los organizadores del mismo.

Al presentarme hoy en sus oficinas, la supervisora me señaló déspotamente que “ XIMENA NO TE VA A RECIBIR PORQUE SE QUIERE EVITAR EL MAL RATO”.

Mi presencia solo buscaba una solución o posibilidades de evitar un perjuicio mayor. Sin embargo, me he dado cuenta de la poca seriedad con algo que es muy importante para mi en calidad de representante cultural de la ciudad y la significancia de este viaje.-

Le insto a buscar una pronta solución, toda vez que mis argumentos y fundamentos para ahora exigir el cumplimiento de lo prometido tiene respaldo de como he presentado mis antecedentes culturales a vuestra empresa y como en calidad y de acuerdo a sus facultades usted prometió los pasajes que ahora al tenor de lo informado era imposible de ser cumplido, lo que me crea u gran perjuicio material y moral e impedida de llegar a exponer al Festival de la Habana.-


Sin otro particular y esperando urgente respuesta.

PAZ CARVAJAL LOPEZ

___________________________

Más información en el blog de Paz Carvajal López.

miércoles 30 de abril de 2008

Urgencia

Domingo. Diez de la noche. No mucho frio, pero frio al fin. Y nada ánimo para salir, además, claro, de no tener ninguna chica con la cual salir. Y por supuesto que, aunque el ánimo y la chica hubieran estado disponibles, tampoco tenía mucho dinero para hacer una salida de domingo a la noche, cenar en un lugar chetón, unos tragos, telo medio pelo.
Así que me tire en la cama, me puse a leer un manual de programación en JAVA y poco a poco empecé a cerrar los ojos cuando el teléfono sonó.
- ¿Cómo estás, Matías?
- ¿Tamara?
- Si, soy yo. ¿Qué hacías?
- Estaba leyéndo un libro.
- ¿Qué libro?
- Eh... Uno de Henry Miller.
- Ah, bien. Escuchame, te tengo que pedir un favor.
- ¿Cuál?
- Es que estoy sola en casa, mis padres y hermanos salieron...
- Lo que necesito es si podés venir, vos que sabés tanto de computación, a configurarme el chat.
- El cliente de mensajeria instantatea, dirás.
- Si, eso. ¿Podés?
- ¿Vos sabés la hora que es? Además, ¿por qué no lo llamás a tu novio, que sabe más que yo?
- Es que ya nos vimos ayer con Pablo. Te lo digo porque sos muy cercano a mí, pero estamos tratándo de poner distancias entre nosotros. No sé cuanto más vamos a durar juntos... Pero bueno, no importa. ¿Podés?
- Ya mismo salgo para allá, Tamy.
Tamara era la chica. Buenas tetas, culo zafable, bonita, simpática, inteligente. Y ponía distancias entre su novio y ella. ¿Qué más podía pedir un hombre? Estaba sola en su casa y me pedía a ayuda a mí. No seamos boludos, ya sabemos lo que las mujeres quieren. Lo quieren pero no se animan a pedirlo muy de frente. Por eso las vueltas, las excusas, las frases del tipo "configurame el chat". ¡Te configuro toda, te lleno la bandeja de spam y después te cambio la contraseña!
Agarré mi mochila, una bufanda y salí. Mis fosas nazales expiraban vapor; me entretuve con eso hasta que llegó el colectivo. Pedí un boleto de un peso con veinte, me senté al fondo. Fui pensándo en como haría para romper las últimas defensas de Tamy. "¿Es cierto que hay puertos USB detrás de la compu? Sí, es cierto, agachate y te muestro".
Me pasé una parada; retrocedí dos cuadras; toque el timbre y salió Tamara a mi encuentro. A pesar del frio, llevaba minifalda, aunque arriba tenía puesta polera y camperita canguro. Me besó en la mejilla, me invitó a pasar y me ofreció: "¿mate, café, té? lo que quieras". Obviamente que no elegí mate; el mate lleva las cosas al nivel de la amistad y eso no era lo que fui buscando en ese encuentro.
- Servime un café, mientras voy mirándo la compu.
- Bueno. Yo me voy a tomar unos mates, igual.
Tamara me sirvió el café, se sentó en una silla apartada pero con las piernas cruzadas y se puso a cebarse sus mates. Yo me hacía el que me peleaba con el programa, pero de reojo la espiaba, tratándo de pescar su entrepierna. Que no por nada se había vestido con minifalda, a pesar del frio, y no por nada se sentaba tan desfachatadamente. Tamara quería provocarme y lo estaba lográndo. Tome aire y me decidí a terminar con la farsa del arreglo de la PC para pasar a la acción:
- Ya está. ¿Ahora?
Ella se paró, dejó el mate de lado, y vino hacia el rincón de la PC. Miró la pantalla y me preguntó:
- ¿Tenés el mail de Pablo?

Si, este cuento es la versión geek de Chica de Sábado. Son cuentos mellizos y les voy a tener que comprar ropa distinta para poder diferenciarlos.
¡Un beso para todos, los quiero!
David Rojas.

martes 15 de abril de 2008

Proyector

Qué bueno es cuando piensan en uno gratuitamente y le hacen regalos así: Proyector. Es un poema que María Mansilla, genial poeta y amiga a prueba de babas, me ha regalado. ¡Pasen y firmen! ¡Y no dejen de leer todo su blog!

viernes 11 de abril de 2008

A pesar de Othacéhe

(Foto sacada en una marcha al Ministerio de Educación por La Maga)

No es lo mismo reír que llorar
No es lo mismo subir que bajar
No es lo mismo decir que me quieres
No es lo mismo no quiero verte mas

No es lo mismo decir si o no
No es lo mismo el pueblo que el patrón
No es lo mismo vivir liberado
No es lo mismo morir condenado

En el filón del último escalón
Tropezara y caerá como un cabrón
En el filón de la última verdad
Seremos libres vendrá la libertad.

boomp3.com

La Kinky Beat, No es lo mismo.

Bueno, como sabrán, últimamente paso mucho tiempo metido en el CBC de Merlo al cual quieren cerrarlo. ¿Qué es el CBC de Merlo? El CBC o Ciclo Básico Común es el primer año de todas las carreras de la Universidad de Buenos Aires -la cual es una de las pocas públicas y (semi) gratuitas que quedan. En Merlo, una localidad a 32 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, está ubicado uno de los edificios donde se dictan las clases. Y ahora al gobierno local de Raúl Othacéhe -socio de los Kirchner en el Frente para la Victoria y el Partido Justicialista- se le ha ocurrido cerrarlo. Los estudiantes y docentes, junto con la FUBA -Federación Universitaria de Buenos Aires, el centro de estudiantes de la Universidad- tomaron las instalaciones y al momento en que escribo esto ya llevan 16 días. Como soy miembro de FUBA y vecino de Merlo -estudie allí en el año 2001, ¡estoy viejo, che!- de más está decir que estoy metido ahí.
¿Por qué quiere cerrar Othacéhe el CBC? Pues Othacéhe está usando la presión de cerrar el CBC para crear una ficticia Universidad Nacional del Oeste. Si le aprueban esa Universidad, terminaria manejándo un presupuesto de 80 millones de pesos -aproximadamente 20 millones de dolares. El problema es que Othacéhe no se caracteriza por tener una gestión limpia: el tipo no rinde cuenta de los gastos comunales y si los vecinos le piden que lo haga ahí nomás larga los palos, las patotas, las amenazas; porque es un gobierno que se maneja así, a través de la coerción.
Estándo en la toma del CBC Merlo hemos sufrido muchas amenazas y provocaciones. Y todo por defender la Sede.
Si el edificio se cierra, 3500 estudiantes -el número de inscriptos este año- perderian la posibilidad de estudiar en un lugar cercano a sus hogares. Con las condiciones económicas actuales, tener que trasladarse toda la semana hasta Buenos Aires para cursar implica un incremento considerable en sus gastos.
Junto a los docentes y padres, los estudiantes pusieron el edificio en funcionamiento, ocupandose del mantenimiento, la limpieza y organizar las cursadas. Las autoridades de la Universidad de Buenos Aires ya han reconocido las clases que se dictan allí como legales, solo falta que Othacéhe se deje de joder con enviar las patotas para vaciar el edificio y el CBC se mantiene.
Bueno, eso es algo de lo que queria hablar. Para los argentinos que leen el blog, tal vez fue un poco redundante, pero para los demás había que aclarar un poco, supongo. ¡Saludos!

Más información:
No cierren el CUM
El Merlense

Fotos del conflicto

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En Chile tambien: Maga Lejana me comunica que ayer reprimieron a una manifestación de estudiantes en Valparaiso por reclamar contra un aumento del boleto estudiantil y contra la privatización de su Universidad. Foto de la movilización:

Lo bueno es saber que no estamos solos, che.

jueves 20 de marzo de 2008

Disforia

Rodríguez llegó a la oficina cinco minutos antes para nada: en cuanto abrió la puerta recordó que era Jueves Santo y que él era el único boludo que había aceptado trabajar ese día. "Aprovechándo que nadie me controla hoy podría haberme quedado durmiéndo un ratito más, podría haber desayunado en casa, incluso ver el noticiero, pero no, como un pelotudo traté de llegar puntual al trabajo".
Encendió las máquinas, encendió el aire, abrió las persianas, corrió las cortinas. Luego fue a la cocina a preparse algo para tomar.
Abrió la canilla, sintió el fuerte olor a cloro del agua y llenó la pava; encendió una hornalla, prendió un cigarrillo con la llama, y se apoyó contra la mesada a esperar que hirviera el agua para el té. Acostumbrado a desayunar todos los días, sentía un agujero en el estómago. "Además, sino desayuno, me da acidéz... ¡Y anoche no cené, ahora que recuerdo! Cierto que me quede dormido mirándo los 13 minutos que le faltaban completar a River del partido suspendido"...
La pava chilló, así que apagó el fuego, tomó una agarradera, y volcó el agua dentro de la taza; hundió un saquito en el líquido caliente, esperó que tomara el color caoba que tanto le gustaba en las infusiones, abrió el tarro del azúcar para ponerle sabor a su bebida, pero... ¡no había azúcar! "¡No puede ser, estoy meado por un caballo! ¡¿Cómo puede ser que no haya azúcar en toda la puta oficina?!". Enojado, se bebió el té de un trago, lo escupió y luego revoleó la taza contra la pileta. Tomó una silla y se puso a pegarle a la vajilla del escurridor. Luego, empuñando un palo de amasar que encontró en la alacena, empezó a correr de escritorio en escritorio rompiéndo las computadoras, los teléfonos, los faxes, todo lo que encontraba a su paso.
Levantó las alfombras; con un marcador escribió obscenidades en las paredes; fue a cagar y dejó la puerta abierta.
Cuando todo fue un desastre, se acercó a una ventana, para tranquilizarse. Era una mañana de sol, nada que ver con lo que habían pronosticado por la televisión la noche anterior. "¡Mierda! Si tuvieramos un Servicio Meteorológico eficaz, yo no habría aceptado encerrarme en esta oficina un día feriado". Es que no había hecho ningún plan para el fin de semana largo de Semana Santa; le molestaba viajar con lluvia, así que el programa más emocionante que se trazó fue comprarse pirateada la nueva película de Rambo. Luego, recibió el llamado de su jefe:
- Rodriguez, disculpe que se lo pregunte a último momento, pero, ¿usted se va de viaje por Semana Santa o tiene algún tipo de planes?
- No. Pensaba ir a San Nicolás, pero el pronóstico me hizo retroceder un poquito.
- ¿Entonces podría pedirle que trabaje el día Jueves? Es que nos quedamos sin personal para hacer la guardia...
Y ahí se quedó durante un largo rato, tratándo de recibir sobre su piel los rayos de sol que entraban por la ventana. Las cámaras de seguridad lo tienen filmado, hasta el momento en que el sol tapa con sus reflejos en los vidrios toda imagen. Luego, Rodríguez ya no esta ahí.

miércoles 12 de marzo de 2008

Tango

No pintes ni me arietes
la humedad de mis cimientos
mil veces te lo dije
mujercita se acabó.

Ahora poné un disco
la voz de Julio Carfi
acompaña el suicidio
de mis penas en alcohol.

Porque tampoco la pavada
no es nada respetuoso
un escritor tanguero
tomándo jugo clight.

Para La Glory, un tango triste como sus retos.

sábado 8 de marzo de 2008

8 de Marzo

¡Si, saludos de este Cerdo machista para todas nuestras mujeres, en este día tan especial en que combaten el puto mundo con actos y movilizaciones! ¡Las quiero, soy un cagón, por eso las quiero, por hacer todo lo que yo no puedo!*

Les dejo el link del blog de la convocatoria La mujer rota; y no se dejen matar. Hagan como la chica de Mariano Acosta o algo, ¿si? Por último, en este día, no puedo dejar de recomendar el blog de poesía de la mejor mujer de todas: ¡Dance with Mama, pasen, pasen, pasen!

*Esto se llama lisonjear a través de la autorebajación.

martes 4 de marzo de 2008

Con vos

Rimas para una tarde de lluvia en el campo

Si este amor te da tristeza,
si este amor no es mano a mano;
entonces pego la vuelta
y no se lo doy a quien amo.

Si este amor te da jaqueca,
si este amor no es como verano;
entonces dame navaja
y me lo llevo a otro lado.


Este es uno de los poemas que escribi en mi viaje de instrospección a lo largo de las rutas argentinas -concretamente, recorrí todo lo largo de la Ruta 200 en el trayecto Merlo-Marcos Paz a bordo de un 136 verde horrible.

Rima para una tarde en el campo, luego de la lluvia

Con vos estoy bailándo:
bajo la tierra un sol;
sobre la luna mi estrella;
en medio del campo me espera tu flor.


Volví. Pero no los voy a llamar porque mi agenda se convirtió en girones de papel con las pasadas inundaciones.

Self-Righteous Suicide

Bueno, el blog de Inés cerró y por el momento no va a haber más pires uruguayos por ahí. Por suerte deja un archivo extenso y el macabro chiste de habernos hecho participar en un cadaver exquisito: como los asesinos del Orient Express, todo participamos en el final de Pires Clásicos (pueden leer el último post con el susodicho cadaver aquí). Y eso, un poquito de cargo de conciencia, te genera, ya que había sido un blog cruzado de debates y literaturas valiosísimos en estos momentos en que a veces parece tenzarse la relación entre nuestros países.

Un abrazo a Inés desde aquí, ya la estaremos leyéndo en otro lugar.

lunes 18 de febrero de 2008

The Cristal Ship

Son días muy tristes para mí; en dos meses fallecieron dos personas muy queridas para mí. Trate de escribir algo, pero nada que hago me parece suficiente para expresar toda la impotencia que siento en estos momentos. Voy a estar ausente un tiempo, gracias por acompañarme.




Before you slip into unconsciousness
I'd like to have another kiss,
Another flashing chance at bliss,
Another kiss, another kiss.

The days are bright and filled with pain.
Enclose me in your gentle rain,
The time you ran was too insane,
We'll meet again, we'll meet again.

Oh' tell me where your freedom lies,
The streets are fields that never die,
Deliver me from reasons why
You'd rather cry, I'd rather fly.

The crystal ship is being filled,
A thousand girls, a thousand thrills,
A million ways to spend your time;
When we get back, I'll drop a line.

miércoles 13 de febrero de 2008

Saludos de mis blogs amigos

Bueno, algunos prefieren escribir artículos antes de escribir comentarios. Acá les dejo los links a los blogs que levantan el cumpleaños de Dame Bola; si tienen alguno que no haya puesto, avisen por favor, que no quiero quedar mal.

Corazón Morado por Sil

Soy del Cerdo por Guindo

Soy del Cerdo por Maru

Kibbutz del deseo por La Maga

Los quiero!!! No me canso de decirlo, che!

Çözüm

Evin bütün tepsi küllerini alıp tutacağım
ve yere karşı parçalamak için küllere gidiyorum
Yüzüne yumruk atmak için "Seni fahişe" diye bağrıyorum.

Çünkü bunun farkına vardım bu tam sana uygun
Bu sana kötü davranılan yaş herşey için
İçindeki buzu çıkartmak için şiddetli ölçüde al
Asılı beşikteki bebeği sev
Evreleri hızlandırmak için
Annesinin idaresinde büyürken ona babasını gösterirsin

Bitirirken Bir sigara tüttüreceğim
ve yarın sen mumyasın parkede.

Este poema es Resolución, el primer poema que posteé en mi blog, hace un año atrás. Esta es la traducción a su idioma que realizó mi amiga Şebnem Yumulçay de Estambul, Turquía. Un abrazo para ella, gracias por estar!

Regalo - La obra más emocionante de la historia

Sopla que sopla
el lobo feroz.
Chanchito asustado.

1 Año de Dame Bola

Hoy Dame Bola cumple hoy su primer año. ¿Qué tiene de especial? Ya lo sé, hay un montón de blogs, y un montón también de blogs de literatura; pero también hay un montón de gente en el mundo y eso no impide que cada una celebre su cumpleaños, ¿o no?

Desde acá, un abrazo para todos los amigos, los amigos que se fueron y los amigos que vendrán. Y en un rato publicaremos, en exclusivo, la obra literaria más emocionánte de la historia.

Los quiero!

martes 22 de enero de 2008

Colectivo

Dedicado a mi amigo Matías Arano

Bajé del tren a las apuradas, pase por el molinete del medio, el que está liberado, para no tener que saltar -mi boleto aumentó quince centavos que no pienso pagar- y corrí hacia la parada de colectivos. Todo mi apuro no sirvió para mucho, quedé en el final de una larga fila; debería viajar parado, parado igual que en el tren, parado igual que en el trabajo; parado, siempre parado. Y por si ésto fuera poco, la cantidad de personas que tenía delante determinaba el lugar que debería ocupar en el bondi: ya saben, si uno va a viajar parado, lo mejor es hacerlo al fondo del colectivo, ya que si no, si uno baja en mitad del recorrido como yo, va a llegar un momento en el que tenga que avanzar pidiéndo permiso, levantándo el bolso por sobre su cabeza, soportándo las miradas de los demás pasajeros; con el riesgo de que un chorro aproveche, indefenso como estás por tener los brazos levantandos, y hurgue en tus bolsillos, o que un puto te toque la pija.
Claro, ustedes dirán, que también se puede aprovechar la movida para apoyar alguna niña, esas que parecen parar el culito a propósito, como si a uno lo invitaran a meter mano o lo que sea: pobres. Una cosa es mirar e imaginar y babosear como hago yo, pero otra es ser tan pajero de ir y apoyarla, que ellas no tienen la culpa de tener semejante culo. A lo más, hagan como yo, que las miro y recontramiro y después puedo llegar a casa y tal vez esté mi novia y bueno... En fin, si hacen esto de apoyar, no tengo más que decirles: ¡pajeros! ¡Pa-je-ros!
En fin, la fila comenzó a avanzar, lentamente; una vieja no sabía que había aumentado el boleto y se puso a putear al chofer; luego, no encontraba suficientes monedas. "Deja pasar a la señora, no seas ortiba", se escucharon los gritos; "qué pague como todos o vaya caminándo"; "¿qué sos, la patronal? no te van a pagar más" etc. La vieja pasó, los demás siguieron pasándo, "señora, el chico también paga", "pero tiene seis años", bah, todo eso que pasa en la fila de un colectivo a la hora pico cuando los trabajadores volvemos a nuestras casas y el chofer ya tiene las pelotas llenas.
Ya estaba por subir, cuando escuché una dulce vocecita detrás mío. "Si, má, hoy salí más tarde de la Facu; ahora estoy por tomar el colectivo". Me di vuelta y vi a una preciosura, hablándo por celular, muy despreocupada. Con una seña, le cedí el lugar, y ella con una sonrisa me agradeció. Es que uno, a diferencia de ustedes, mis queridos pajeros, es un caballero.
Mientras ella subía al bondi, aproveché y le miré el culo.

viernes 18 de enero de 2008

Final felíz

Bueno, al fin de cuentas he recuperado mis poemas; Nicolás Reynolds se había comprometido a enviarmelos cuando sacara el comunicado y lo hizo. Gracias a todos por apoyarme y hacerme saber que están allí.

Un beso, los quiero!

David Rojas - El cerdo sin galera

lunes 7 de enero de 2008

Ya me iba, pero volví

Ya me iba, pero volví;
aunque no puedo aclarar nada:
no tengo fusil al hombro,
ni bolsillo sin monedas.

No te quiero abrazar
porque sería falso:
no quiero aferrarme a tu pecho
ni que detengas mi renguear.

Cualquier cosa, menos quedarme,
de mí hablará mejor:
pareció que volvía,
pero ahora sí me fui.

sábado 5 de enero de 2008

La Logia: The End of The Lodge

La segunda parte de La Logia, aquella en la cual se revelan (casi) todos los interrogantes que quedaron abiertos en Los Caballeros de Papel Maché, llega por primera vez en versión gratuita para que todos los amigos de Dame Bola se la puedan descargar: hagan click sobre la imagen y descarguen The End of The Lodge (2000).


Tambien pueden descargar la primera entrega en su Edición 10º Aniversario:


Las novelas están es formato ebook de Microsoft Reader; pueden descargar el lector haciéndo click aquí.

miércoles 2 de enero de 2008

Comienzo de año de los Kirchner

Las construcciones miran al frente
el sol les da pleno:
tantos grados marca la tele
y tanto la inflación bajó los sueldos.

Mejor no almuerzo ni fumo nada
deberia correrme:
si quieren ahorrar energía,
hagan trabajar seis horas en vez de

lunes 31 de diciembre de 2007

Colaboraciones del 2007

Muchos amigos colaboraron durante el año con Dame Bola; de hecho me quedaron varios poemas colgados, algunos de los cuales paso a publicar hoy. Tuve que hacer una selección, espero que sepan disculpar.
___

Poemas de Wallis (Cecilia)

Si nos detuviéramos un momento

Si nos detuviéramos un momento
y empezáramos a danzar el baile eterno,
bailarías en mis pensamientos,
sin ídolos y sin dioses,
te prenderías de mi mano,
y no te soltarías, nunca más.
Si tan solo me miraras
y me vieras tal cual soy,
con todo lo que soy y lo que no.

No existen treguas para el Amor

No existen treguas para el Amor.
Hay urgencias que no admiten pretextos.
No alcanzarás el cielo con las manos,
y los castillos de arena se disuelven en el aire.
Todo lo que hoy es, mañana será nada.
Fuera de mi,
nadie rememora tus movimientos.
No hay mirada que te siga,
ni voz que te nombre,
ni besos imaginados,
ni suspiros largos a la medianoche.
Solo vos y yo.
Dos soledades y la misma carencia.
La ley del universo es implacable,
no podrás contra ella,
dejarte vencer será tu mejor victoria.
Lo que pasó es pasado, y si lo traes,
lo amordazas y lo ciegas,
lo atas a la pata de tu cama;
lo inmovilizas y le cortas las alas;
te convertirás en el verdugo de tus sueños.

___

Este es el momento (Déborah Haddad)

Dedicado a Hector Hugo Haddad, mi viejo.

Este es el momento,
el que todos sabian iba a llegar
pero para el cual nadie estaba preparado.
Llegó la hora...
Y la verdad se dijo:
no existe el elixir de la vida.
Pobres los alquimistas,
tanto trabajo al pedo.
La vida fue muerte,
la muerte fue vida;
el miedo, valor;
el dolor, fortaleza...
El día finalmente llegó
y saliste con el corazón en pedazos.
Entonces yo te pregunte:
¿Podemos charlar? quiero preguntarte algo.
Pero no me contestaste,
y cuando te llame no viniste.
Lo único que pude hacer fue entregarme,
entregarme a la puta realidad;
y le grite: ¿por qué pasé todo esto?
Entonces la muy forra me dijo:
"Por más que no lo entiendas o que no quieras entender, es muy fácil...
Le llegó la hora".
¡Me miró y se rio en mi cara!
Me limité a llorar...
Ella tenia razón...

___

Testigo (Cristian Franco)

Hoy vi un avión,
enfrentando a la luna;
era la tarde de un jueves de flores;
lo vi toreando, valiente, irascible;
ella era cenizas en un mar calmo;
era sin nubes el mar, uniforme;
era una cara sin ojos, ni boca;
era una mancha con fondo de cara.
Lo vi a mi avión atrevido,
buscando amor,
una boca, una mancha,
con un andar veleidoso;
se vieron, él la miró.

El desasosiego dominaba mi cuerpo;
máquinas seguían;
nada percibían las máquinas de sangre.

Pasó,
rozóla;
una milésima imposible;
ambos continuaron indemnes;
ella, como mancha virgen de lo azulado,
él, como un insolente,
que casi la besa.


___

Y este es un listado de las colaboraciones publicadas, a todos, muchas gracias:


Sergio Pernas (Ted) - No voy a...

Nicolás Reynolds (Fauno) - Poema feérico

Silvia Romero (Sil) - Silvia 3 - Hombres 1

María Luján Mansilla (La Maga) - Será una piel sucia

___

En Febrero '08, Dame Bola cumple su primer año, convocamos a todos los amigos a crear, ya sea a defenestrándo el blog o alabándolo, o haciéndo lo que ustedes quieran, en aquello a lo que se dediquen: pueden escribir poesías, sacar fotos, hacer dibujitos, una canción, lo-que-quie-ran.
Felíz año, un abrazo grandote.

David Rojas - El Cerdo sin galera

domingo 30 de diciembre de 2007

Lo mejor del 2007 - Segunda Entrega

Más lindo para el Cerdo de lo que escribió el Cerdo:

Febrero: Treinta agujas

Marzo: Compañera

Abril: El plan amarillo

Mayo: Harry arrugó

Junio: Fulbacho

Julio: Tinglados

Agosto: Solidaridad de clase

Septiembre: El hombre está sin trabajo

Octubre: Mujeres abono o La ruín pasión de la oligarquía

Noviembre: La cosa que mora bajo la luz del sol

Diciembre: Yo te voy a extrañar

Las entradas que más me gustaron en los blogs cerdo friendly y por qué:

Selfdandi por Fauno

Burda profesionalidad - (porque tiene una foto de Nicolás Reynolds travestido).

zorros (incluso) (porque me dieron ganas de continuarla).

conversación con el caballo blanco del ajedréz (porque baila un caballito, pero no sabemos si es el caballo Rey o el caballo Dama).

Prisionero de guerra (porque reconoce que es un pequeño burgués)

Selfdandi por TEd

Entierrame contigo (porque es un poema de amor-craftniano).

Sin título 9 (porque me dan ganas de romperle la cabeza cada vez que lo reléo, y hay que valorar esta capacidad para encender pasiones).

Poema a la Bolivia (porque es de los mejores poemas que escribió Sergio Pernas en su vida).

Nada de cuestiones burguesas (porque me inspiró un poema).

Milemilemile por Malu

Otro fragmento de mi novela (porque te hace desear la novela).

Milemilemile por La Maga

(La Maga tenía unos poemas muy bonitos acá, pero los borró).

Corazón Morado por Sil

Y el mundo no giró (porque me hace acordar a la Plazita de la 25 de Mayo).

Octubre (porque disparó un debate muy interesante sobre Septiembre, el tema de Miguel Conejito Alejándro).

Negar (porque fue lo último que escribió en el año y nos dejó con ganas de leer más).

Dance with mama por Noé

Soledad (porque disparó un debate sobre el uso correcto o no de la expresión "bah").

Apartate de mí (porque me encantan los boleros).

Canción de cuna (porque me recuerda a una canción que me cantaba mi mamá cuando era niño)

Musicalike por Helike

Les dejo 3 links de discos que conocí a través de éste blog: 1 (porque me sirvió mucho a la hora de pensar en El viaje de Regio); 2 (porque es muy simpático el bigote del tipo de la tapa del álbum); 3 (porque es un disco tre-men-do).

Pequeño soñador por Solatiko

Carta a la desesperación (porque escribió "odio ser tonto, pero a la vez no me importa").

Argumentos tristes por Malu

Te gustan los poemas de esa chica (porque me hubiera gustado que lo escribieran para mí).

Poema a Jennifer Beals (porque me hizo ver una película de Jennifer Beals, pero no recuerdo el título ni el argumento).

Crónica de mis búsquedas por La Maga

Poema para Andy (porque es un poema de amor y los poemas de amor siempre rankean).

Soy del cerdo por Antonio Guindo

Mini-biografía del Cerdo (porque me alimentó el ego).

Es que cuando te disparan, sangrás por Maga E.

Minnie (porque es un poema elec-tró-ni-co, y encima parece un cuento).

Marta (porque le escribe a Marta y sin decirlo le dice "vieja fracasada", pero Marta no es Marta, es una sociedad vieja fracasada -al menos me gusta pensarlo así).

Yosoyinés por Inés

(este blog lo tienen que leer entero, no hay otra, porque dispara para mil lados).

Flooowerpowerr

Un diablo enmascarado (porque es un Diablo y "enmascarado").

Camino perdido (porque me hace acordar a uno de mis cuentos preferidos, pero desde otro ángulo: qué bien escribe khooto, che!).

sábado 29 de diciembre de 2007

Lo mejor del 2007 - Primera entrega

Ranking de las entradas más comentadas

1 - Cómo definirías a una ex novia (23 comentarios) - Autor: El cerdo sin galera

2 - Resolución (20 comentarios) - Autor: El cerdo sin galera / Fauno (20 comentarios) - Autor: El cerdo sin galera

4 - Mor-ir (catso de la palabra morir) o "él había" (19 comentarios) - Autor: El cerdo sin galera

5 - El cerdo sin galera (18 comentarios) - Autor: El cerdo sin galera

6 - uno. no se crean que es / majadería (17 comentarios) - Autor: Fauno

7 - Salida de parejas (15 comentarios) - Autor: El cerdo sin galera

Lo más comentado mes por mes

Enero: (en Enero no hay ninguna entrada!)

Febrero: Resolución (20 comentarios) - Autor: El cerdo sin galera

Marzo: No voy a... (14 comentarios) - Autor: TEd

Abril: Fauno (20 comentarios) -Autor: El cerdo sin galera

Mayo: Resistencia de palo flota (13 comentarios) - Autor: El cerdo sin galera

Junio: Cómo definirías a una ex novia (23 comentarios) - Autor: El cerdo sin galera

Julio: collage de apuntes (14 comentarios) - Autor: Fauno

Agosto: uno. no se crean que es / majadería - (17 comentarios) - Autor: Fauno

Septiembre: Todos somos cerdos (10 comentarios) - Autor: El cerdo sin galera (aunque los créditos los tiene mi amigo Antonio Guindo). / Nada de cuestiones burguesas (10 comentarios) - Autor: TEd

Octubre: Sobala puta/o (14 comentarios) - Autor: TEd

Noviembre: Salida de parejas (15 comentarios) - Autor: El cerdo sin galera

Diciembre: Ser-pien-te (3 comentarios) - Autor: El cerdo sin galera (Qué diciembre pobre, che!)

En la próxima entrega el detalle de lo que más me gustó de mi blog y de los blogs Cerdo Friendly, las colaboraciones de poetas amigos y amigas que no hice a tiempo de publicar y una convocatoria a todos los amigos de éste blog.

sábado 22 de diciembre de 2007

Yo te voy a extrañar

Yo te voy a extrañar,
de verdad, te voy a extrañar;
soy una piedra de que se desprende de otra
un momento antes de que esta se haga polvo
bajo el peso de una fuerza colosal

Pero te voy a extrañar,
de verdad, te voy a extrañar;
tu polvo densa el aire
y mi piedra cae más lento ya.

lunes 17 de diciembre de 2007

Mares y veleros

Ya que no puedo regalarte
mares y veleros
queria comprarte
casita en Puerto Madero.
Pero me es imposible,
son precios que no pienso,
con ese dinero creceria sanos
a tus hijos y tus perros.

viernes 23 de noviembre de 2007

Salida de parejas

Resulta que se dio una salida en parejas, pero hete aquí que yo, un día antes y sin previo aviso, fui abandonado por mi mujer: era menester que se enterara del círculo de engaños con el que la rodeaba para que pudiera al fin despejarme de su mala influencia a la hora de tener que tomar decisiones: que las mujeres son sentimentalistas, che, y siempre, pero siempre hacen que la conciencia práctica de uno se vea empañada con subjetividades. Asi, ella no podía entender que el fútbol con los chicos, que la birra con los muchachos de la oficina, que los encuentros con amigas son una necesidad cuasi física en mí.
El caso es que, sin otro plan, y deseoso de conocer al novio de mi prima -plan de hacerlo quedar mal al tipo, qué mi prima es lejana y está bonita en sus curvas- y a la novia de mi amigo -plan de hacerlo quedar mal a éste, que el tipo es fachero y seguro pegó mina tetona como siempre- me fui al encuentro de parejas sin pareja.
Más, quien hubiera pensado el espectaculo estrafalario con el que me encontré. Mi prima no iba acompañada de un señor, sino de una señorita, linda pero rellenita... ¡Se dan cuenta, mi prima resultó pegar para el lado de la tortilla! Ah, pero esa no era toda la sorpresa, sino que lo peor era mi gran amigo, que no tenía una pechugona de pareja, sino ¡un flaco!
Acodado tristemente en la mesa y revolviéndo el maní que flotaba sobre la cerveza, me puse a pensar mientras los miraba charlar. Porque me di cuenta que soy una mierda, soy lo peor, un despojo. Es que mientras miraba a mi amigo tomar la mano de su amigo y una sensación de asco se apropiaba de mí, todo lo contrario me ocurría cuando mi prima y su amiga se daban besitos y todo. Entonces no podía dejar de lamentarme de mi ser, de ser un discriminador de hombres que besan a hombres; si en cambio me agrada ver a las chicas que besan a las chicas, es porque no puedo dejar de imaginarlas enlazadas en una tijereta, conmigo revoloteando cerca. En fin, me entristeció comprender que tenía actitudes que rayaban en lo facista, en lo retrógrado, en lo oscurantista.
Pero che, algo positivo aprendí, saqué, reafirmé, gracias a la situación: y es que soy bien macho.

martes 13 de noviembre de 2007

Romina

El papá la mandó a jugar con sus hermanos ya que esa noche recibiría a una compañera de la fábrica y no quería que viera lo sucios que solían andar sus hijos. Asi que Romina caminó por los pasillos y se fue para el terraplén, dónde Nico y los gemelos se juntaban a molestar a los pibes más grandes y manguearles cigarrillos y cerveza. Ahí estaban y se notaba que habían pegado paco; junto a ellos estaba Tony. Tony era un perrito que había levantado Nicolás, tenía sarna y el cordóncito que llevaba al cuello se lo había lástimado, por lo que se veía la carne viva del animal, llena de pus y suciedad.
Caminaron con sus hermanos rumbo al puente peatonal que cruza la autopista; ellos le ordenaron sostener el perro; como le causaba repugnancia Tony lo ató a los barrotes de la baranda. Abajo, los automóviles zumbaban mientras aceleraban la velocidad al pasar por la zona de la villa. Romina se puso a observarlos y a jugar. Elegió dos colores, rojo y plateado; apostó por el plateado: si pasaban primero por la línea del puente diez coches de ese color, ganaría.
Tony ladraba, no quería estar atado; sus hermanos le ordenaron que lo callara. Pero el perro no le hacía caso, ella no era su dueña. Que lo calle, le insistieron, asi que no tuvo más remedio que apretarle el hocico: sus hermanos podían ser muy duros cuando se enojaban, y más si estaban drogados.
Esforzándose por contener la respiración, siguió jugándo su juego; estaban ganando los plateados cinco a uno. Ahí venía un plateado más, su cuenta subiría. Pero no. Un ruido a cristales rotos se escuchó, el coche se desvió hacia un costado y con un estruendo seco se detuvo contra uno de los muros de la autopista. Sus hermanos habían arrojado una piedra.
Una de las puertas del coche se abrió, y un hombre salió tomándose la cabeza; miró hacia arriba y señaló. Sus hermanos empezaron a correr, de vuelta al barrio, y ella también.
Corrieron un rato por los pasillos, pero Nicolás se detuvo y preguntó por Tony. Estaba aún atado en el puente. Le ordenaron, y a pesar de sus protestas, Romina tuvo que volver allí para buscarlo.
Abajo, el tránsito estaba detenido, varios ayudaban a una señora que estaba tirada en el suelo, con la cabeza ensangrentada. Arriba, el perrito movió la cola y comenzó a ladrar en cuanto vio que venían por él. Romina contuvo la respiración para no sentir el olor y se agachó para desatarlo, y mientras trataba de deshacer el nudo, Tony le lamió la cara. Perpleja, exhaló el aire y después respiró otra vez, llenándose las fosas nasales con el vaho que emanaba la carne podrida del perro.
Pensó en sus hermanos, pensó en que había interrumpido su juego por culpa de ellos, pensó en que estaba harta del perro y pensó que le echaría la culpa a la venganza de los dueños del auto.
Entonces ahorcó al perro tirándolo del puente.

jueves 8 de noviembre de 2007

Hermosa naríz

Si volvieras solo por hoy a mí,
no se erectaría,
marcharías de aquí.
Mejor dejo que me extrañes
y eches recuerdos de sangre,
recuerdos mañosos,
a través de tu hermosa naríz.

jueves 1 de noviembre de 2007

Sera una piel sucia

Este poema es de Maria Luján Mansilla. La Maga, tal es su seudónimo, escribo poemas que por un lado desbordan sentimientos y quejidos y por el otro mucha fuerza; como el sacrificio de los héroes, o la muerte inutil de un ruiseñor. Leanla, por favor; incluso visiten su blog, Crónica de mis búsquedas.

Les dejo uno de los poemas que más me gustan:


Una hoja torcida
simula ser un papel carbónico;
negra de errores
te marca sobre la piel.

Fina en los bordes
comienza un poema verídico de romance.

Negra esa piel,
oculta las letras
y tiene aroma a jazmines.

Entre el olvido y el placer,
sucia la piel del escritor,
la piel negra
suda con fervor.

Un amor letal y clandestino,
la piel negra de dolor.
Siempre sera una piel sucia
la piel negra del escritor.

jueves 25 de octubre de 2007

Plaza Cumelén bajo la lluvia

Me acuerdo que llovía
sobre Plaza Cumelén.
Cerca la gente corría
y vos en la distancia te fugabas,
mi querida Belén.
Me acuerdo que llovía
y yo todo me mojé;
mientras vos te resbalabas
en Plaza Cumelén.

lunes 22 de octubre de 2007

Hay un moco en la nariz del sol

Hay un moco en la nariz del sol
le dio vergüenza
detrás de una nube se ocultó.
El sol no tiene pañuelo
no se va a poder sonar;
el sol no tiene manos,
no se va a poder hurgar.
Hay un moco en la nariz del sol
le dio vergüenza
y se esfumó.

domingo 14 de octubre de 2007

La Logia: Los Caballeros de Papel Maché - Edición 10º Aniversario

En 1997, junto a mi amigo Pablo Miño, escribi mi primer novela, La Logia: Los Caballeros de Papel Maché. No fue gran cosa, incluso muchos diran y lo voy a compartir, que está mal escrita. Pero lo cierto es que fue el puntapié para que comience a escribir "en serio". Por eso hoy, a 10 años, he querido rendirle un pequeño homenaje re-editándola.
Además de la historia original con pequeños cambios, incluye varios regalos para aquellos que leyeron la versión original:

-2 capítulos nuevos -uno en realidad es un prólogo escondido;
-los capítulos que se suprimieron para ésta edición;
-el listado de sampleos, personajes citados, agradecimientos y etc. que se iban a incluir y luego no se hizo, en la primera edición;
-un cuento inédito: El viaje de egresados de La Logia, que originalmente iba a salir en la revista fallida La Muzza de Papel;
-una entrevista que me realizó Silvia Romero.

Entonces, si quieren descargar La Logia: Los Caballeros de Papel Maché - Edición 10º Aniversario, pueden hacer click aquí. Tambien pueden leerla o descargarla de scribd.

jueves 11 de octubre de 2007

Toalla higiénica

Hay una toalla higiénica
guardada bajo tu almohada:
ya no la huelas,
que la fragancia también se esfumó.

Busca otra fuente,
que otras piernas te busquen a vos.
Gotas del poco amor,
gotas de lo que fue,
gotas que comiste,
gotas de orín y menstruación.

martes 9 de octubre de 2007

Poema para Gaby

Mi amiga tiene las perspectivas cortas,
puso su empeño en un gordo,
el gordo se fue con otra.
Si me hubiera hecho caso no sucedía:
no cortes el arroz,
cometelo entero.

sábado 6 de octubre de 2007

El hombre está sin trabajo

El hombre está sin trabajo,
el hombre paga por coger;
por lo tanto está desesperado,
y eso que tiene mujer.

Pero su mujer está sin dientes,
se le cayeron de mal comer;
la mujer no quiere sexo,
y aunque quisiera, su mal aliento lo correría a él.

domingo 30 de septiembre de 2007

Voy a entrar en la web de Canal 7

Voy a entrar en la web de Canal 7 y la voy a navegar;
no porque me guste el contenido kirchnerista;
sino que un dato quiero buscar.

Necesito el mail del señor Morgado
un mensaje le quiero mandar:
por favor Claudio no seas malo y el celular de Molinari damelo ya.

(huella) en el techo...

Mirá la marca del cliente cabrío, semental. ¿Paga con su propio cuerpo? Mirá y grabala; después podrás pensar en esta cosa y convertirte en el propio diablo o en el ajeno, el que te guste más, y tendrás de ese modo la capacidad de hacerla sufrir con horas y horas de construir infiernos sobre el suelo del infierno.
Pensá y odiala; que te ame mientras la aborrecés; y que te ame mientras la odias para siempre; así seguirá a tu lado y la huella cubrirás de pintura roja y el maldito pie en el interín se lastima de sangre y pierde su último contacto con el cielo y ahí, en ese preciso momento, entrarán a otro paraíso y serás tu ángel y encontraras otro ángel y nuevos infiernos.

sábado 29 de septiembre de 2007

El hombre está sin trabajo

El hombre está sin trabajo,
el hombre está sin alcohol;
por lo tanto está desesperado,
desesperado y sin tabaco hoy.

Sino fuma lo puede la ansiedad
y la ansiedad lo hacer comerse las uñas;
su mujer lo reta como a pendejo,
"no hagas eso o te dejo".

El hombre está sin trabajo,
el hombre está sin alcohol;
no tiene puchos y se come las uñas,
el hombre quedó sin amor.

miércoles 26 de septiembre de 2007

Todos somos cerdos

Realmente no sé cómo describir ésto, pero lo único que puede decirles es que no dejen de visitarlo: un blog dedicado a "los fanáticos de latinoamérica del Cerdo sin Galera", según reza el subtítulo. Todos somos cerdos, se llama, y lo lleva adelante el venezolano Antonio Guindo.
Yo ya pasé y dejé mi comentario; tiene varias inexactitudes la biografía que publicaron y, lo peor de todo, es la encuesta en la que se pregunta quién es mejor poeta -aunque debo confesar que yo voté por mí.
No digo más, pasen por ahí, que al menos se van a divertir un rato.

sábado 22 de septiembre de 2007

No te voy a dejar sobre el toro

No te voy a dejar sobre el toro
cuando el toro empieza a corcovear;
así que hoy salgo con los chicos,
vos hacé lo mismo, desde tu lugar;
nos vemos un sábado o un domingo,
aunque sólo sea para matear:
si querés un amigo,
dame oportunidad.
No preguntes por otros nombres,
es muy largo de explicar;
si lo haces repito acciones
tendientes a dañar.
A cambio no me des situaciones,
no te pongas en difícil
no te pongas a regalar;
te pido sé vos misma,
no voy a quedar en orsai.
Y si el toro se pone muy malo,
lo tomaré por los cuernos
y lejos lo habré de revolear.


viernes 21 de septiembre de 2007

El cerdo y la luna

No es que el chancho esté enamorado de la luna;
pasa que se ve muy gordo,
lo suficiente para que mañana,
cuando se abra la puerta a la una,
entren a su corral a buscarlo
para colgarlo del gancho
y sobre su garganta dibujar un tajo.
Por eso esta noche mira las estrellas
e imagina a la luna como una gran cerda;
le recuerda a su madre,
aquella que vio por última vez
cuando ese destino de él le tocó a ella.

El granjero entró
y no lo pudo hallar;
batió todo el campo
y preguntó en la ciudad.
Por más que lo buscó
no lo pudo encontrar,
"mejor no criar más cerdos,
chanchos nunca más;
porque un día sacan alas
y se van a volar".

Cerdo primaveral (wallpaper)


De regalo, para todos los amigos de dame bola y del cerdo, éste exclusivo Wallpaper primaveral. Pincha la foto para verla más grande y luego guardala en tu equipo, así podés adornar tu computadora con éste hermoso recuerdo.

jueves 20 de septiembre de 2007

Ranita y Gordo Oso

Este gordo oso vivía en una casita de colores, toda pintada con tonos naranjas, violetas y verdes, muy ácidos, por cierto.
Un día, mientras circulaba bailándo por las distintas habitaciones de su hogar, miró por la ventaba que daba al jardín y pudo observar, saltándo entre las flores, a una ranita azul. "¡Qué lindo y simpático animalito!", pensó, y abrió la puerta para ir a su encuentro.
Lo que encontró, lo sorprendió: ¡No veía más que pájaros! Eran tantos, pero tantos, que le impedían caminar.
Preguntó por la ranita: "No, acá no hay ranas. Sólo pingüinos y gaviotas". Le mintieron. La ranita estaba allí, escondida entre tanto plumaje. Pero el oso no la pudo reconocer porque su color había cambiado y ahora vestía de negro. De no ser porque atinó a irse y ella, salvándo prejuicios -porque no quería que esas aves vieran que hablaba con un gordo oso- le chistó.
- ¿Qué haces entre tantas aves?
- Busco volar.
Primero pensé en acompañarla en su fantasía, pero luego se empacó por mostrarle la verdad:
- Una rana es una rana y las ranas no vuelan, corazón.
Pero cada vez que le decía ésto, la pequeña ranita respondia vistiéndose de un rojo chillón.
No le importó y no le importa aún hoy en día. El va a seguir insistiendo para que algún día ella recupere su color y lo acompañe a nadar. A ratos lo logra, y la ve rosadita, casi transparente.

miércoles 19 de septiembre de 2007

El viaje de Regio

Falta muy poco para terminar la redacción de El viaje de Regio. Finalmente, después de varios meses de trabajo, ya estoy en la etapa de correción; etapa árdua, por cierto, porque hay que cuidar toda la coherencia de la obra -significándo eso para mí el prestar atención a la gramática, la ortografía y la conjugación de los tiempos verbales.
Pero en fin, es también la etapa más linda, porque uno quiere ver publicado su libro y entonces le viene mucha ansiedad, como la ansiedad de un cerdo ratoneándo cual si fuera un pobre gato mojado.
Dicho ésto, paso a explicar la remoción de todos los post en los cuales se adelantaban capítulos de la novela: la historia varió mucho entre lo que han podido leer y el producto final, así que, para evitar confusión, mejor lean la versión novelada.
Lo que sí se van a mantener son los comentarios, a través de un comentario del administrador; algo mezcládos, si, pero por lo menos van a poder seguir los debates. Me guardo la respuesta a las preguntas y demás cuestiones personales formuladas allí.

Sin más, David Rojas.

viernes 14 de septiembre de 2007

La diferencia entre tener y no tener

La diferencia entre tener y no tener es que si yo hubiera sido otro, no habría obtenido una orden cuasimédica (psiquiatra) instándome a adelgazar; más bien ella hubiera accedido a caminar 700 cuadras, o habría insistido con vos de convencer: quedate a desayunar.
Pero ésto demuestra que soy un iluso, un iluso conciente; lástima que llovía muy poco, y no pude arrojarme a la corriente.

Lamento del Cerdo

Y sólo a un tonto se le ocurre
escuchar e imaginar
que tuve que cerrar orejas
para sentir el cuchichear.

Porque soy idiota se me ocurre
por haber limado mal
que no traje paraguas
y ella no acompañará.

Embarazarte y rajar

Embarazarte y rajar,
rajar luego de pegarte;
pegarte, morderte y maniatarte,
hasta que grites que soy peor que él.
Porque rechazas mi sexo violento
y mi vida familiar,
porque a veces te gusto gordo
y otras me querés adelgazar.

miércoles 12 de septiembre de 2007

Poema feérico

La vida o el mundo
no sólo están hecho de minitas que pasan
sino de casualidades maltrechas o truncas
por lo cual parte de una ética contemporánea
requiere tomar lo que se pueda
en este momento o cuanto antes.
Estar en el momento y lugar justo
o esperar lo justo
como un carroñero adusto o Don Juan.
En éstos momentos quisiera
ser las piernas de una mujer eterna
con chupín y zapatitos,
y no la exístencia para el poema que regresa.
Una mancha roja circular
o la bandera anarquista
o la sandinista libertaria
frente a la casa que no es mía aún.
Porque esto es lo que va a pasar:
no usaré otro adjetivo que feérico;
una mujer que no es la mía
cambiará de planes o no dará
seguridades hasta nuevo aviso;
alguien llega antes que uno
a mostrar preferencia
por las ventanas, como los gatos;
o además perder tus papeles del estado.
Ahora soy pobre y creativo como un poeta
pobre de cigarrillos.
De ese frenetismo feérico estoy hablándo;
como dicen los que opinan,
todo es aprendizaje, aquí y allá.

Nicolás Reynolds, Fauno. Poema sin título al que el Cerdo tituló "(...) de minitas que pasan" o "poema feérico".
Pronta publicación en tardío libro de NR.

domingo 9 de septiembre de 2007

Cerdo superado

El Cerdo está superado
pero no creas que se pone sobre vos,
nada de eso,
nada absolutamente, señor.
Pasa que ya no soporta,
la situación lo cansó,
en la ciudad la vida es insana,
deberá retirarse, por orden del psicodoctor.
Tal vez viaje al campo,
a Ramallo o a Bragado;
se interne en alguna granja,
y cuando vuelva lo haga
como jamón envasado.

Cuentos cuentas

Para SR, con el cariño de los círculos que nunca se cierran.

Ustedes dos, mis amadas, ya apagaron la luz. Una para imaginar, la otra para dormir. Y yo, a un costado, acostado, les hablo. No puedo dormir, así que las unifico y les hablo.
Antes me alegraba y era capaz de escribir mil cosas bonitas, divertidas, invenciosas; me encantaban los tríos.
Antes, cuando estaba mal con ustedes, me estristecía y era capaz de escribir mil cosas feas, tediosas, invenciosas; pero igual me seguían gustándo los tríos.
Desde que quiero imitarlas, ser como ustedes para que no dejen de amarme, me he vuelto repugnante.
Ustedes dos, mis amadas, ya se durmieron. Una sueña, la otra se masturba. Y yo, a un costado, acostado, turbo mi estado de ánimos con las elucubraciones propias de una mente cochina que prefiere los tríos a las relaciones monogámicas.
No soporto hablarle al aire y pienso.
Después de todo, el pensamiento y las voces son análogos. Las palabras son arrastradas de vereda en vereda, hasta que se pierden y nos reconfortan con sus crujidos de otoño.
Los pensamientos son soplados al fondo, donde se rompen y con sus fragmentos nos lástiman.

miércoles 5 de septiembre de 2007

Trata tren

En vano, chu-chú,nunca llegarás.
Antes te pararán y te sacarán tu falto boleto blanco
y no colarás más.
Más que te importa?
De todas formas va a desaparecer
y los andenes nunca podrán pisarte de ahí
y adelante y adelante hay un hombre tratando de dormir
y vos, trata tren, incrédulo, vas a mandarlo al muere,
"chu-chú", gritá, hace algo!

Llegamos, bien muertos de miedo, pero muertos al fin.
Blancos, se nos vá, el rápido a Morón.

lunes 3 de septiembre de 2007

s/ñ

La revolución tan ansiada, esa que por años había leído en la literatura latinoaméricana y en todo lo que es torcido, golpeaba mis puertas en la forma de mi amigo Omar.
Le abrí, un poco vago. Nunca me habían gustado las armas y ahora estaba obligado a verlas. "¿No sería mejor un cuchillo?" Pero él tenía razón, con un cuchillo nunca podría vencer a un tanque.
Afuera esperaban mamá y papá, a bordo del coche. Subí yo también, le dí arranque y... Me quedé con la queja del reaccionario motor. No había tiempo para perder, no había tiempo para empujar. Dejé a mis viejos arriba del vehículo viejo y corrí hacía otro auto.
Run-run-run-run-run-run-run-run-run-run-ron.
Necesitaba darme valorarme y emoción también, así que busqué con la vista un lugar para aparcar. Una estación de servicio era lo ideal.

De una máquina expendedora de gaseosas tomé un sorbete y un vasito de plástico. Luego saqué una latita y me serví un poco. Traté de disfrutar cada sorbo. Después de todo, después de esa tarde, ya no exístiría más la gaseosa.
Un "apurate" mental se conjugó con un "ahora" y entonces volví a mi revolucionarísmo. En vez de moneda utilizé un fósforo que cayó por la ranura. Yo corrí.
Run-run-pum.
No solo desapareció la máquina sino que la estación de servicio se hundió por los aires y el fuego se evaporó bajo el calor de los oprimidos.
Run-run-run-contrarevolución.
Todo esta podrido. "Las calles son inseguras" han dicho y han hecho el último toque que les queda. Ahora nos buscan.
Run-run-run.
Omar dice de ir a lo de sus tíos. Otra no hay.
Así que golpeamos la puertita rural y una pareja bizarra nos atiende y nos llena de besos al ritmo que cambia nueve veces de canal para mostrarnos como criminales.
No nos podemos quedar más que una noche, así que vamos a tener que dormir bien si queremos seguir durmiendo.
Me tiro en un colchón de parquets y me pongo a mirar las fotos de nietosbulldogs en el techo. Así la mañana pasa y ya estoy desayunando mi último tostado con gaseosa. El tío de Omar no ha ído a buscar un poco de nafta, la cargamos con un embudo y chau, si te he visto te lo agradezco.
Viremos hasta la estación de trenes.
Run-run-chu-chu-chu-chu-chu-chu.
Ayudo a la gente a que suba al tren, que no es más que un sucio y caótico micro escolar para geriátricos. Las viejas me rodean, los viejos me miran con asco. "¿Querés comer?"; "¿Con cuál me quedo? ¿El negro o el azul?"; "Te presento a mi sobrina".
Finalmente juego con el reloj.
Este vaso está vacio. Me han cagado para que no haga nada y me quede escuchando las cosas que pasan en el mundo del cine.
Pero fueron cuernos sobre ella y no hay que olvidarlos.

viernes 31 de agosto de 2007

Ellos y yo (Manifiesto)

Ellos y yo somos poetas,
y yo también soy escritor;
pero ninguno es un artísta,
somos todos estrellas de rock.

jueves 30 de agosto de 2007

El Cerdo ya no es el Cerdo

El Cerdo ya no es el Cerdo
porque se perdió a si mismo;
se soltó de la mano,
se enredó en el hilo,
tragó la Filcar
y maulló como un pobre gato.

miércoles 29 de agosto de 2007

Ella tan enferma

Ella tan enferma,
la hermana te despacha
y vos sin entender.

Ayer no cenaste,
mejor volve en taxi,
que en cambio te escabiaste,
y ni siquiera los forros compraste.

Mi vida hace mal al respiro,
para seguir en camino,
necesito de presión.

Mirame cada día
y nunca dejes,
por más enfermedad, guerras o tejes;
que necesito sumisión.

martes 28 de agosto de 2007

Con los colmillos blancos

Con los colmillos blancos, la mujer vampiro terminó de hacerme el amor, si es que a esas prácticas se las puede englobar en susodicho acto. Mirándome, se desplomó en mi lado izquierdo de la cama; relamió unas gotas de sangre que quedaban sobre sus labios y murmuró un "te quiero, gracias" que supongo se dirigió a mí.
Horas después, al venir la luz, no supe si desperté de un sueño o ella murió por el sol.

Esponja

Debería agarrarte, echarte un poco de jabón o detergente y luego comerte: introducirte a presión entre mis labios; mascarte espumosa; con esfuerzo tragarte.
Entonces absorverías todo cuanto hay en mí y moriría de adentro hacia afuera.
Sin sangre, sin venas.

miércoles 22 de agosto de 2007

Corazón morado

Hay un nuevo blog muy bonito y con buen material que les paso a recomendar; se trata de Corazón Morado, obra de Silvia Romero, la célebre poeta de Banfield. Pasen por ahí, si les hacen algún problema digan que el Cerdo sin galera los recomendó, que la dueña es amiga mía, ¿si?
Presten atención, que hay un botón brillante muy bonito que dice Dame Bola! Ah, les aclaro: no se hagan problema por el nombre, remite a una canción de Cienfuegos y no al radicalismo.

martes 21 de agosto de 2007

Se mudan para acá

Bueno, por cuestiones de organización, Los Avatares de Regio, el blog de opinión en el que escribo paralelamente, va a ser dado de baja: pero atención, las valiosas entradas ya han sido exportadas hacia éste blog, así que pueden disfrutarlas tranquilamente. Las encontraran todas agrupadas bajo la etiqueta "opinión".
La misma situación sucede con los adelantos de mi novela "Merlo: dame bola"; esos capítulos que estaban publicados en el blog homónimo, ahora los pueden leer en éste.
Disculpen todos las molestias. Saludos, nos vemos en la lucha.

domingo 19 de agosto de 2007

Verde bronca

*Hoy es un día rojo

Hoy es un día rojo, pero no rojo-peligro, de ningún modo es de ese color, sino que se trata del rojo pardo que queda cuando se consume la tragedia.
Todo, desde el sol a tus ojos, me indica un triste suicidio que teñirá el feo día. Tan solo espero que la luminosidad aclare.

*Yo no lloraba

No. Mías no eran esas lágrimas que buscaste adivinar en la oscuridad de tu cuarto. Eran del monstruo que vive bajo tu cama, ese al cual pisoteas en la cabeza cada vez que te levantas a orinar y te calzas las pantuflas de taco aguja.
Yo no lloraba anoche.

*Una criatura extraña

Hoy me encontré con una criatura extraña, la más rara que , en mi vida toda, ví. Ante la desconocida forma, lo primero que hice fue atinar a besarla, pero siguió siendo sapo. Le arranqué una pluma, que luego usé para meterle cosquillas, acto que provocó en la criatura una mueca insípida. Piquete en sus tres ojos. Solo dos pestañeron.
Un abrazo. Se quedó inmutable.

*Cruz

Soporto el peso de no ser un actor irlandés. Soporto no ser alcoholico y mucho menos violento. De hecho, si alguna vez me paso de nivel con las copas, soy el tipo más amigable y torpe que existe.
Pero en definitiva no soy un actor inlandés y nunca voy a merecer un grito de locura vertical "algo cae entre mis piernas" .

*Estrujar

Lo veo. Siento lástima por él. Pero debo tomar una decisión contraria a mis sentimientos. Matarlo. Extiendo mi mano sobre su blanco cuello, la pego bien contra su piel. Cierro mi puño. Maniobro. Abro, cierro, repito. Lo tiro.
Ya no lo veo. Creo que cayó al costado de mi cama, pero de momento no me interesa, quizás tarde lo empujaré hacia al tacho, pero ahora dejo, dejo, porque tengo dejo.

*Ángulo...

... Donde corvengen, amor mío cuatro líneas:
Tu vida, electrocardiograma, desde abajo.
Mi vida, banner blanco, mirada que da perspectiva.
Tu cuarto, lejos, recto, derecha, lejos.
Mi cuarto, acá, ondulante, yendo, ondulante.

*Vudú:

Te extraño mucho, quiero que vuelvas y mates a mis enemigos, me consigas novia y me devuelvas a mi abuelito zombie.

*Descolgue

Porque se había ido lejos, lejos, lejos, donde ya no podía pensar (esto lo saltéo). Solo me vienen mi negra linda y el acurruco que me perdí. Pero voy a meter un cuña en el destino diciéndo "ta' luego, negrita, ta' luego".

sábado 18 de agosto de 2007

Solidaridad de clase

No me acuses de machista
al estilo quejón de tus amigas,
te pido solidaridad de clase
porque

Después de trabajar todo el puto día
durante 10 horas seguidas
no soporto llegar a casa
y que la comida no esté servida.

Después de trabajar todo el puto día
con mi jefe que me espía
no soporto ir a la cama
y un "no, se más tierno" me digas.

miércoles 15 de agosto de 2007

Silvia 3 - Hombres 1

La siguiente es un poema que me envió una amiga mía, Silvia Romero, poeta oriunda de la ciudad de Banfield y que de ves en cuando viene hasta Merlo. Tiene hecha una promesa de juntarse a tomar café con leche junto a toda la gente de Selfdandi, veremos si cumple.


El resultado me favorece,
¿me favorece?
¿Hasta dónde gané? ¿y qué perdi?
gane experiencia, perdi tiempo;
gane odios, perdi amores;
gane enemigos, perdi amigos;
gane extraños, perdi familias;
gane dudas, perdi sueños;
gane sueños, perdi fantasias.
En fin, me conviene dejarme ganar.

Vos estás con el movimiento interrumpido

Vos estás con el movimiento interrumpido
y tu pie derecho apoya sobre las puntas de los dedos
y tu pie izquierdo apoya sobre sobre el talón.
Me decís "esperame" del otro lado del teléfono
"enciendo un cigarro y vuelvo"
Y yo no me canso de esperarte
siendo siempre el número dos de la lista
pero ahora tengo que tomar una decisión
y es decirte que extraño tanto ese momento que nunca va a pasar
que no me queda otra decisión
que dejarte, marcharme lejos,
abrir la ventana
y cortar mis ojos para ver la luna.

martes 14 de agosto de 2007

Burda profesionalidad

Para todos aquellos que no conocen a Nicolás Reynolds o Fauno, lean éste poema (haciéndo click en el título de éste post) que escribió para Selfdandi -el blog de poesía que compartimos junto Sergio Pernas-; no es de los mejores que tiene en su haber, pero logra algunas construcciones que me han gustado mucho, particularmente la que dice:

"... y hacía que abras sólo un poco las piernas
para ver caer la suave carne de tu menstruación
sobre mi sangre que al fin latía..."

Por circunstancias personales, me graficó un momento muy felíz que tuve últimamente, tal vez por eso me gustó tanto encontrarme un escrito así.
Otra serie de versos, a ver si así los logro convencer del valor potencial que tiene éste poeta para la poesía:

"Estuve haciendo algunas investigaciones
sé que no soy un buen narrador
y, ah, quiero nuevas formas de decir lo que digo
como un poeta científico o profesional".

Sublime.

lunes 13 de agosto de 2007

De cómo uno se convierte en un chico malo

No quiero ser la piedra que se mete en tu zapato;
quiero ser aquella con la que te tropezás y te caés y te rompés la jeta.

No quiero ser el vaso de agua que arranca para otro lado;
quiero ser la trompada que corta tu respirar al romper tu tabique nasal.

Dejame, o yo me muero,
pero no lo hago trágicamente,
que no es tiempo de tuberculosis
sino de pedir perdón de espaldas a las cruces.

domingo 12 de agosto de 2007

Chau a mis dos amigos

Hace rato que elegí la muerte
el odio de los demás
no tener canciones del poeta
no tener un faso para fumar.

Y hoy camino a la ribera
porque el agua debo tomar
hundirme en un río dulce
desaparecer en pleno carnaval.

Mañana espero estén unidos
hijos, cama matrinonial
sino mi tristeza es al pedo
y el fingir un acto pasional.

miércoles 1 de agosto de 2007

Niña

Sube mi azúcar
cuando me mimás
Se inhibe mi testosterona
no me puedo parar
Sos tan inocente
que debo ser un pederasta
Amándo a una niña
con gusto a mujer
Deja que te quiera
sólo con mi lengua
Deja que te arrulle
después del placer
Cantarte una nana
besar tus labios
Dejarte dormida
desvirgarte por segunda vez.

domingo 29 de julio de 2007

A la naba

En su individualidad
hace poesías individualistas
y cuando las tiene cocinadas
sólo él las puede tragar.

Por eso adscribo al colectivismo
que por más que ponga cosas raras
es para llegarle a la naba
que desconoce lo popular.

jueves 26 de julio de 2007

Cave canem

Cave canem,
que pronto llegaremos a China,
cave canem,
que pronto seremos libres,
so soportar piedras de fuego,
huiremos de la hipocresía
y tendrás tu cucha
y un cachorro para exponer.

viernes 20 de julio de 2007













(Acá debería ir un poema tercerizado, de un amigo mío, pero va a quedar guardado en su cajón, junto a las medias y los forros, ya que no lo quiere socializar. Igual, para que vea que eran grandes versos sus versos, le dejo igual el espacio en homenaje a su creación).

jueves 19 de julio de 2007

Tiras blancas y sexo en la cocina

Consumo lo último que me queda de ojos en vos, como el regalo más lindo, no sé para quién, para ambos, o uno de ambos.

Tiras blancas

¿Viste las tiras blancas en esas camperas que se usaban por 2002? Esas tiras que mutan en reflejos acidosos frente al haz de luz.
De ese color, del color que las tiras blancas obtienen cuándo se iluminan, está hecha la playa por la que corro desnudo en mis pesadillas.
Lonjas blancas.

Olor a tinto en las chapas

Los tiempos para recordar suelen presentarse en cualquier momento, salvo en el marote, aunque eso no es un tiempo sino un lugar.
Con un estilo de plástico hueco, sufro el miedo, pero me tranquilizo.
A mi los tiempos para pensar me llegan en ratos específicos, cuando todos duermen y empiezo a intuir que el cerrar los ojos me va a traer pesadillas de tiras blancas. Entonces, para mantenerme despierto, divago hacia atrás y me meto en lo ahora fantástico y me luce demasiado extraño el hecho de que repudio el contacto con lo que sucede ahora porque no quiero contaminarlo con traiciones a la realidad conjunta, al código que manejamos con el objeto de las perturbaciones de mi sueño.
El me voy, el ahogo y la ida son ejes, pero no lugares para asirme si me quiere tragar lo que vendrá bajo mis pies.

Maravillosa

Acá todo es cálido. Supongo que todo se debe a un cuadro orgánico del machismo que buscándo el placer del género creó un sistema de lavado de cerebro femenino: pintura rosa oscuro en las paredes (naranjita en el descascarado), muebles rositos, guantes naranjas, sillas rojas, mantel amarillo mostaza, varias cosas rojas, instrumentos asesinos de mangos colorados, cortinas bordó, rojo, rojo, naranja, naranja, mucho rosa.
Maldita cocina.

A este tipo lo ví en casa

Él me está mirándo hace ya rato. Yo recién lo advierto ahora.
Es un duende. Y me está tomándo el pelo. Detrás de sus ojos llenos de azul, de su sonrisa azul, de su ego, está la secreta intención de comerme. Y con verduras.
Ya preparó la fuente y se regocija imaginándo mi saber.

Ya se fue la mitad de mi cerebro a su estómago. Se alisa los bigotes, de los que gotea mi cabeza. Soy hamburguesa.
Después de la lluvia, aún hay nubes en el cielo. Son de aceite, aceite quemado y roto. Roto como los corazones que es mejor amar, ya que al estar partidos uno no puede hacerlos sufrir más.

Servilleta de papel

Las servilles de papel nunca podrían haberse llamado "repasadores" porque iría contra su naturaleza. El sujeto hace al nombre y no el nombre al sujeto. Digo, por más que mi sobrino se llame León, no va a ser un revolucionario si se pasa todo el día jugándo en la PC como su padre.
Las servilletas de papel se usan una vez y se tiran. Los repasadores se pasan un montón de veces.

Ama de casa

Banco, jabón, peine, fosforera, condimento, duede pará, raya en corazón rival, círculo en termotanque, caja, antitierra, horno, cosa escurridora, algo en la taza, encendedor, azulejos, botón, jabón, punta, guindas, pantalones, manzana, mandarina, lápiz, frutilla falsa, flores, oscuro, oso noel, corazón, corralón, repasador, tapa, reloj, otro reloj, remera, escobillón, ah, ah.
Mi carne es tu sandía: la masticás pero sé que en el fondo la detestas y te das vuelta y no amás y el viento sopla y me saca las ganas de cocinar y vos te ponés como escarcha porque sabés que, si no voy a la cocinar, no tengo porque acercarme al horno -me entra miedo por el sílbido pero eso lo considerás una historia infantíl pero la bruja se enamoró pero yo sigo con mi máscara y los mocos colgando y pienso en una niña que conocí que vestía camisa rosa y no dejaba de recordarme que yo era un caballero- y las tiras blancas tienen olor a tinto en las chapas de acá, cosa maravillo que es ser narcisioso, pero mejor es la despedida ya que estoy repasándo.

martes 17 de julio de 2007

Ahora es repetir lo poco

Ahora es repetir lo poco,
que sé del destino,
que sé que no hay brazos,
tampoco embarazos,
que es gris el llevar.

Se hace jueves
y la perspectiva,
de la monotonía,
vuelta melancolía,
por la oportunidad que no supe tomar.

Y me alimento solíto
y trituro los dulces
y puteo las cruces
de la moralidad.

miércoles 11 de julio de 2007

Girar de los días

Alegre paradoja
que rulos tan dulces
actuaran como efectiva viruta
Cabello suave
es el punto de girar de los días
Cuando me vaya
saldré por esa puerta con el beso que te inquieta
y el corazón por delante.

martes 10 de julio de 2007

Loco

Hoy me apretó tanto la soledad
que me apreté yo mismo
y sólo salió pus y vómito;
me puse tan mal
porque reservaba mi bilis para echarsela a alguna mujer;
que yo no puedo estar sin dañar
y más cuándo me dan la confianza para golpear.
Pero mi pierna supura
vos estás tan queda,
y yo tengo bronca de tres años.

jueves 5 de julio de 2007

No acierta

No acierta una palabra
y piensa que hablando de sexo se construye una oración
mejor que compre un libro
y lea mientras tomo la birome yo.

miércoles 4 de julio de 2007

Cerdo mercantilísta

Hay un giro artístico en la publicidad;
como si el cerdo estuviera de moda
y ello hubiera obligado a los capitales a vender
utilizándo las armas del arte que tienen en su haber.

¡Cómo voy a escaparme,
también me quiero vender!
Si la gente compra licuadoras,
que compre algo que valga el gasto leer.

domingo 1 de julio de 2007

Tinglados

Era la lluvia más metálica que conocí
porque se quedaba allí arriba
en un gris que parecía tinglado.
Sin temor a mojarme, caminé
mis brazos metieron mis manos en los bolsillos de la campera
y mi boca habló por lo que no quería decir.

La dureza del día ayudó
y zafé de ser quién no muerda el cordón.

Ese gris que parecía tinglado,
que encerraba como prisión,
nunca se mudó.
Aún ahora que escribo acompaña
lástima que no se derramó
así los cuerpos buscaban la fricción
y mis objeciones se acomodaban para argumentar una justificación.

sábado 30 de junio de 2007

Fulbacho

Y después de convertido el tanto
la tribuna gritói:
"se enojó, se cabreó
porque no sabe distinguir la intelligenzia
de la demora del gol"

viernes 22 de junio de 2007

Cómo definirías a una ex novia...

Cómo definirías a una ex novia
que diez años después te vuelve a rechazar
si sólo volvés por el sexo.

Yo ya comí la planta entera
no por nada mis labios lucen esas moscas posadas sobre ellos.

Y ahora harto, aburrido,
harto aburrido,
tomo una pinza para arrancarte las uñas de los pies.

Porque no soporto abrir cajones y ver fotos tuyas,
porque no soporto salir al balcón y no tener nada contundente que arrojar.

Circo

Ésta vez las cosas si funcionaron
porque todo se va a derrumbar
tomaré mi hacha
te la clavaré bajo el mentón
pondré tu cuerpo entre los perros
mataré perros para el león.

jueves 21 de junio de 2007

Mor-ir (catso de la palabra morir) o "él había"

Él, en el año 93x, había sido condenado a la hoguera en el lejano pueblo de xxx. Él se había condenado mucho antes, en su pequeño pueblo natal.
Pero lo anterior fue a modo de resumen. Veamos la historia completa...
Su padre le había inculcado el respeto a los mayores que todos debemos tener. A base de trompadas y dislocamientos de mandíbula había aprendido a obedecer a los más grandes de edad.
Llegó el invierno y todos los adultos se volvieron ancianos. Él se volvió adulto.
Llegó la primavera y todos los ancianos murieron. El siguió siendo adulto. El más grande de su pequeño pueblo natal.
Así que, respetando, acatándo, la opinión que diera antes de su ocaso el jefe de la pequeña aldea gerontocrática, se embarcó hacia una isla lejana a bordo de una pequeña canoa que robó del pequeño muelle.
Navegó y navegó y llegó así a la patria de los viejos. Los viejos lo recibieron con guirnaldas humedecidas y hojas de palmeras resecas por incendios forestales.
"Por fin alguien nos va a respetar. Haremos trabajar a éste adulto en las tareas más duras. Será nuestro sirviente".
Cuando le dijeron que necesitaban su ayuda para tareas varias, no se atrevió a decir "no". Después de todo, esos hombres eran mayores que él y él debía hacerles caso.
Despreocupados, los viejos, hombres que además eran sabios por vivir desde hacia más que muchos años, se dijeron: "despreocupémosnos de la muerte. Ya no la necesitamos. Para que pedir el descanso eterno si aquí podemos descansar eternamente gracias a éste joven adulto que hace todas las tareas difíciles por nosotros". Así que los viejos muy sabios utilizaron un conjuro y congelaron sus procesos de envejecimiento. Ya nunca más crecerían. Serían viejos por siempre y nunca morirían.
El tiempo pasó. Los viejos seguían igual que siempre: viejos y mandones...
El tiempo pasó. Los viejos seguían igual que siempre: viejos y mandones...
El tiempo pasó. Los viejos seguían igual que siempre: viejos y mandones...
El tiempo pasó. Los viejos seguían igual que siempre: viejos y mandones... Pero él había
crecido.
"En un año más tendrá la misma edad que nosotros y tendremos que volver a trabajar, el conjuro es irreversible".
"Eso no es lo peor. En dos años más tendrá un año más que nosotros y deberemos hacerle
caso".
Así que, antes de ser esclavos, lo condenaron, secretamente. Le ordenarían arrojarse a la hoguera del volcán más poderoso de la isla. El pueblo se juntó y le dijo a él, nuestro amigo Mor:
- Mor, ir... Tirate dentro del volcán.

lunes 11 de junio de 2007

Tedioso

Tedi como diminutivo de tedioso;
un pequeño asunto que desmembrar
y un cantero de párrafos para armar.
Si la vida es un juego de Fisher Price
vos no te preocupás de poner las fichas,
sino de esconderlas y hacer los tesoros buscar.
Mudate a un islote,
que a tu destino le hiciste Iscariote;
fuma de la de Global
y de techo en techo viví saltándo
que del planeta Tierra otro amigo se va a ocupar.

viernes 8 de junio de 2007

Para La Maga q anda medio triste

En una noche fría
igual que allá,
también hay niebla,
un poco menos acá.
Tu alma es pequeña,
no la busques más,
que en la acción
-al igual que en la búsqueda de Carter-
tu cuerpo se carcomerá.
Mejor cerrá los ojos
e instalate en un techo, sentada, arrodillada
No mirés el gris, que es trillado
pero para protegerte del frío junta tus manos
-como si fueras a rezar-
y luego pónlas en tu entrepierna.
Pensá en tus mujeres
y subí y baja las manos
-una capilla en el rincón-
y una muerte menos en mi haber.

miércoles 6 de junio de 2007

Esas chicas feas que pasan

Despatarrado sobre el sillón, frente a la ventana, con mi taza de chocolate y mi frazada, sin mi chica de la web cam, yo miro la calle, en esta tarde de siesta fría. No hay nadie de importancia. Tan solo y de a ratos, esas chicas feas que pasan, siempre, todo el tiempo, a mi alrededor. Pasan en la plaza, pasan junto a las papas. Pasan bajo el puente, pasan, pasan, las siento y no las veo. No es que este ciego. Son demasiado feas y no quiero asustarme.

martes 5 de junio de 2007

El señor aquel...

Tengo un pequeño vicio, una gran obseción: pienso que mi novia, cuando no está conmigo, se dedica a engañarme. Por eso, para tranquilizarme, dado que no la puedo ver en los momentos en que ella está ausente, voy a reemplazarla por el señor aquel, el sacerdote. Voy a figurarme que es mi mujer y que yo, desde éste árbol, la espío en ese momento en que está sola, sin mí. Más si éste tipo es un depravado... No podré creer de vuelta en el amor, no podré amar de vuelta carnes putrefactas ni carnes vírgenes.

domingo 3 de junio de 2007

La principal causa de muerte

Conversándo con un amigo maratonista que hace poco sufrió un problema cardíaco -se "fibriló", no tengo mucha idea de que es eso pero le consulté a mi ex-novia médica y me contestó algo así como "es un problema del rítmo cardíaco o arritmia que implica un aumento en la frecuencia cardíaca, haciéndo que las cámaras superiores del corazón o aurículas sean estimuladas a contraerse de manera desorganizada y anómala"-, me fue imposible evitar sus recomendaciones sobre el modo mejor de cuidar mi salud: ustedes saben que fumo, bebo y como todo el día, especíalmente galletitas Pepitos rellenas, sin compensar nada de eso con actividad física.
Según mi maratonista amigo, si yo no realizo cuanto antes un cambio en mi estilo de vida, en mi alimentación; sino paso a vivir una vida dedicada al deporte, tengo muchas más posibilidades de morir.
- Es una boludes todo lo que estás diciéndo: vos sos un deportista y sin embargo te fibrilaste. Y el año pasado recuerdo que te fracturaste un dedo mientrás escalabas en Mendoza.
- No, bolo. Uso tus palabras para que me entiendas: por ejemplo, vos sos un fumador "en cadena", encendés un cigarro detrás de otro...
- No fumo en cadena, al único que conozco que hace eso es Robert De Niro en un policíal; yo tardo bastante en encender un cigarro luego de apagar uno.
- Vos fumás en cadena; lo que pasa es que es una cadena con eslabones más largos.
- Bueno, ¿y qué?
- Estoy tratándo de salvarte tu vida: sos adicto al tabaco y la adicción al tabaco, o sea, tabaquismo, es la principal causa de muerte en el mundo, junto a los accidentes de tránsito.
- No, bolo, estás equivocado. La gente no muerte porque fuma o porque fuman otros en sus habitaciones o porque maneja mal o porque otros manejan mal. La principal causa de muerte son los paros cardiovasculares: en última instancia, siempre nos falla el corazón y nos vamos para el otro lado. Fijate que no hay ningún muerto al que el corazón le siga latiéndo, en cambio si hay tipos con los pulmones arruinados que siguen vivos.
Mi amigo me dijo que soy un boludo y se fue. No quiso escuchar mi justificación política de por qué no voy a hacer vida sana y es que tengo miedo de convertirme en un deportista y terminar en el lobby político que ahora se le dió por organizar a la municipalidad de Merlo, esa "Eco Aventura" dónde llevan a la gente a trotar por la ribera de nuestro amado río contaminado.
Y hablándo de causas de muerte: ¿acaso la principal causa de muerte en Merlo no es la falta de hospitales y servicios de atención? ¿O la falta de seguridad en los lugares de trabajo -Pettinari y Pirelli cometieron asesinatos contra sus trabajadores al no ofrecer al aumentar la tasa de explotación subiéndo los ritmos de trabajo? ¿Y los crímenes que le endilgan los organismos de DDHH a la policía y el PJ local, también son causales de muerte en la localidad?

El Hombre Elefante en la clandestinidad (III)

La estación de trenes-terminal de coléctivos de Moreno había sido remodelada hacía poco: un escándalo porque se gastó un dineral en la construcción de un edificio arquitéctonicamente disfuncional -por ejemplo, no existe una rampa para subir bicicletas (y si exíste que alguien me diga dónde está), por lo que la gran masa de trabajadores que combinan ese medio de transporte con el tren para ir a laburar, debe soportar el tener que cargar todos los días sus vehículos mientras suben las escaleras.
A este lugar llegó Regio, siguiéndo las indicaciones del Hombre Elefante: tomá el tren en Merlo y bajá en Moreno, buscame por ahí. Iba enfundado en una campera verde con capucha, no por ser discreta -si bien discreción le había solicitado su amigo- sino porque era su favorita y además lo protegía del frío que comenzaba a sentirse en esa época del año. Allí se encontró con El Hombre Elefante, que también venía de incognito: para variar se había vestido y no andaba con su elefantidad al aire como solía hacerlo.
- ¿Por qué me citáste acá?
- Porque la estación es muy grande y concurrida y es el marco ideal para que una reunión pase desapercibida, por lo menos eso es lo que me dijo mi concejero... No importa. Disculpá si estoy alargándo las cosas, pero me ví obligado a realizar algunos cambios en mi vida luego de lo que sucedió en tu casa. Por empezar pasé a la clandestinidad...
- ¿Como la guerrilla en los '70?
- Sí, eso mismo.
- ¿Pero que tiene que ver eso con mi casa? Yo quiero saber por qué me desperté y estaba todo hecho mierda.
- Fue terrible, pensé que íbamos a morir. Y el Loro Estepario terminó en la cárcel.
- ¿Qué?
- Si, y lo peor fue lo de tu perro.
- A ver, podés ordenarte un poco. Estás muy nervioso, pará que te enciendo un cigarro... Listo. Contame todo desde el principio, por favor.
- Bueno, pero mirá que me da mucho miedo. Vos viste que por andar contándo cosas que no se debían ya desaparecieron Julio López y una testigo en General Belgrano.
- Contame tranquilo lo que tengas que contarme, hacelo en voz baja junto a mi oído, que vos mismo dijiste que acá en la estación estamos seguros.
- La culpa de todo la tuvo... El Intendente de Merlo...
En ese momento se escuchó una voz fuerte gritándo "Alto". Regio y el Hombre Elefante se dieron vuelta y se encontraron con tres policías que corrían hacia ellos.
- ¡Rajemos, Regio, rajemos!
- No, no corramos, que les vamos a dar excusa para que nos metan un tiro.
- Es que no entendés, si se acercan a nosotros es porque están buscándo un blanco más claro: nos van a matar de todas formas.
El Hombre Elefante tomó a Regio entre sus brazos y comenzó a correr. Dicho y hecho, las balas comenzaron a silbar por sobre sus cabezas.
- Tenemos que tomar el tren, Regio, es la única forma de escapar.
- Pero bó, no tenemos boleto.
Sin pensarlo mucho, El Hombre Elefante saltó desde uno de los puentes de la estación al techo de un tren en movimiento.

Hay una cabeza en la heladera:::

Hay noches en las que no podés dormir, a pesar del calor o del frío y de que no hay luz, todo es negro como la oscuridad. Noches en que girás en tu cama, alejándote, volviendo a tu pareja. Noches en que las sábanas te huyen y los fantasmas blancos de ojos negros te miran, vos no los ves pero sabés que están alrededor tuyo, lástimandote con silenciosas exploraciones de tu cuerpo.
Enfrentando tus fobias, dejas la habitación en la que tratabas de conciliar el sueño. Avanzas lentamente, tanteando las formas de las paredes y puertas mal/bien cerradas. Algo roza tus dedos.
De memoria encendés la luz en la cocina y sin reparar en las formas harto conocidas del color cálido para esclavizar mujeres, abrís la puerta blanca.
No hay peor presagio que una noche así para que el destino te informe que hay una cabeza en la heladera.

jueves 31 de mayo de 2007

Acerca de la "tuca"

Mucha gente me pregunta de dónde surgen las palabras de la jerga popular: no soy un experto en la materia, pero como soy un experto en un poco de todo, voy a tratar acerca del origen de la palabra 'tuca'.
El vago que apodó al implementó para fumar relacionó lo bien que se sentía no quemarse los dedos gracias a la apretada que provoca el artefacto sobre 'cigarro' con lo bien que se siente quemarse entre los pechos de una mujer.
De ahí, tenemos que 'Tuca' proviene de 'Turca'. Eso.

-Si yo fuera tan feliz... (Tan naranja)

Una frase se me ocurrió, u ocurrió una, en el momento del estomago vacio, tan naranja en mis labios.
No tengo apuro ni ansia ni peaje, soy tan feliz. Me he curado de mi adicción (no sé si es para festejar) a costa de perder otros gustos... Pedí un cambio de ángulo, pero solo me dieron el mismo cubo, un poco más ancho. No sean tontuelos; la matrona se encariña con la gallina, más después le retuerce el pescuezo para hacer el puchero: el amor admite la fracción, el calor y el apretujarse los cogotes unos a otros.

domingo 27 de mayo de 2007

Resistencia de palo flota

Mi amigo paraguayo me dijo que la resistencia de palo flota; y llevados por el mate hirviéndo en medio del frío paisaje, divagamos a la orilla del río, mientras dejábamos hacer todo el trabajo a las mojarreras. Y dijimos que también, usándo las palabras a la par de la ida del tiempo, mal que mal es mejor la resistencia de una flota de palo a no tener nada con lo cual hacer frente a la batalla acuática.
Aunque, coíncidimos, esto no era tan cierto, ya que al primer cañonazo podía iniciarse un incendio; entonces lo correcto era cañonar desde las barrancas, dónde iba a ser más dificultoso para el enemigo hacer blanco en nuestros cuerpos -a menos que hubiera crecida.
Todo esto lo relativizamos: por supuesto que sería difícil ganar sobre el agua a un oponente que maneje un moderno acorazado; pero dado que no tenemos ningún rival sobre el río, ¿por qué no imaginar que nuestro adversario es tan rata en materia bélica naval como lo somos nosotros y que entonces se presente al combate con su propia resistencia de flota de palo?
Mi amigo en éste punto no me devolvió el mate para que me cebara el que me correspondía de acuerdo al ancestral sistema de turnos; en cambio se quedó sorbiendo el aire, mientras su mirada se perdía en la lejanía del suelo que mediaba entre nosotros. Le recriminé su falta de atención a la ronda y al debate, pero no me escuchó o hizo como si estuviera muy concentrado, y luego, con cara de ciencia, me propuso tres escenarios posibles, asegurándonos la victoria en cada uno de ellos:
a) si la flota enemiga no exíste, la podemos pensar mucho más débil que si fuera de palo: de caña, por ejemplo;
b) si fuera más fuerte, un moderno acorazado, los ribereños estamos acostumbrados a brazear de una orilla a la otra: tranquilamente podríamos acercarnos nadándo hasta el enemigo y agujerear su flota para que no flote más, salvaguardándo así nuestra resistencia de flota de palo y haciéndola más fuerte, como quién dice, inflándola, dándole las medallas de la victoria;
c) siempre podemos confiar en que nuestros gobiernos profundicen el desastre ambiental y entonces, con emprendimientos al estilo Yaciretá, tener la posibilidad de manejar el caudal del río a nuestro antojo, teníendo barrancas en cada recoveco que se nos ocurra.
El agua se terminó y una rama se enganchó en las cañas. Como ya amanecía, nos retiramos a dormir a nuestras carpas.

jueves 24 de mayo de 2007

debo fingirmentir

Acerca de cp,p...

Casualmente, al despertar y chamullarme a mi mismo para levantarme, sentí ese caracteristico dolor en los riñones que te dejan las pesadillas. Cerré los ojos, haciendo fuerza para atenuar la sensación en mi costado, para recordar: y el horror vino, llegó desde el fondo, desde lo oscuro, se apoderó de mi y gritando me hizo ver lo olvidado.

Volaba bajo...

El horror volaba bajo, pero no lo hubiera percibido de no ser por su sombra, vista al momento de servir el café a los pasajeros de sus propios autos. El horror era sombra y, en el cielo, era luz azul, reflejo de nubes vistas a través del sol. El horror se acercó a mi y Mi empezó a correr, huyendo de su eterno perseguidor, de las garras en las alas, de las mandíbulas en la gran cabeza blanca, pozos de amor rayado, que pinchas al revés y escuchás las malditas voces del infierno temido del que habló, antes de Cristo, Clarke.
Me escondí en el despierte...
Era un escondrijo perfecto, así que abrí los ojos, aún antes de encontrar la vacuna para el SIDA.- De pequeña me llevaron con ellos y me pusieron alguna maldita cosa dentro de mí. -Comentó la susodicha mientras se acercaba un pequeño y extraño aparato organico, muy parecido a un pulpo, a su cuello. La criatura abrió su bocota y una lengua punzante vibró en los labios de la niña grandecita. Luego, después de dejarle un hilo de su baba limpiando las piezas dentales, bajó el simbolo de piedra hasta el cogote de la mujercita y, con un poco de fuerza apenas, la penetró. Ella solo lanzó un pequeño gemido, un gran gesto de placer. Luego empujó al ser fuera de ella.- Ya tiene la maldita cosa fuera de mí. Ahora traingan al niño enfermo. Un muchacho de no más de ocho años entró al laboratorio. Estaba muy desnutrido; sus huesos no resultaban apetitosos y nadie apostaría que reírse de él daba placer. La media peste contraída por medio de su oligarquica madre prostituta lo había convertido, condenado, a ser un despojo aún antes de nacer, así que hacia constantemente un enorme esfuerzo por esbozar una sonrisa, contento por cumplir con su destino. Le acercaron al médico animal a su cogote, con mucha calma, muy despacio. Pero el asesino animal estaba inquieto: clavó sus ojos en los del niño, lo asustó y desprendiendose de las manos de los científicos, rodeó con sus tentáculos el arrugado cuello y apretó, al tiempo que introducia con su lengua la maldita cosa en el organismo chiquito, no. No solo introdujo eso; se introdujo todo él. Ahora la cabeza grande de la desnutrición era gigante y tenía esos dos ojos que respiraban.- ¡Rápido, las abejas! Se abrieron las colmenas y los zagaces zumbadores que nos proveen de miel pegaron sus aguijones al cuerpo alergico del hombrecito monstruo que cayó al suelo asfixiandose por la falta de aire.- Por suerte murió. Si hubiera vivído de una, si la cura hubiera funcionado, yo sería una genia. Pero no soy inteligente. Puedo tener mucho dinero, haber comprado mi título en la um, instalado mi propio laboratorio, pero aún así no soy inteligente y nunca voy a ganar un Nobel, cosa por la que luché toda mi vida. Mientrás hablaba, la cabeza del cadavercito se había deshinchado, ya que el marítimo Kraken de gusto había desaparecido gracias a la miel que circulaba por el cuerpecito, cuerpecito al que pusieron en posición de mono y ensartaron para exhibir como trofeo de haberle vencido al suplicio de la vida. Lo embalsamaron y lo colocaron, sobre un pedestal, en la entrada del edificio.

Debo mentirfingir

Ahora ya es tarde y yo no logro comprender si lo sé todo o si aún duermo. Dudo en rezar ó si escuchar 0. Es una encrucijada. Lo mejor va a ser que me sirva un poco de helado de limón insípido y me olvide de la vida, llorando por enésima vez ésta semana o temiendo horizontalear. Lo mejor va a ser que me digas "debo mentir, Fingir" y me dejés así acompañado en esas malditas cosas, excursiones nocturnas fuera de los astros, excursiones diurnas hasta las cinco, más tardar seis de la tarde.

martes 22 de mayo de 2007

Cuando no estas...

Bolsas flamean cuando no estas,
a veces flirtean, lastima las ardillas.
A los pomelos rojos prefiero esperar,
llegarán los calores, podrá refrescar.

sábado 19 de mayo de 2007

Amor amarillo

Es un despertar de luz amarilla en un falso Domingo, tan vago como yo.
Afuera, suaves sonidos. Alguien martilla, con un ritmo poquito. Los coches son lentos, asónicos. No hay viento, no hay. No hay un montón de cosas que saliendo estarían, pero desde dentro, tirado en este sillón verde sillón, no las veo.
Decido usar la misma estrategia con el cuarto en el que estoy y me limito a mirar el techo descascarado, muy Buenos Aires. Estoy lejos de mi segunda o tercera ciudad, pero el color blanco dorado es el mismo.
Vuelvo a cerrar los ojos, atrincherándome en mis pensamientos. Alguna vez hable de ellos y los figuré espirales. Odio cada día más ésta forma.
Me duele la cabeza, a pesar del almohadón. Es por la pasada noche de no-sexo pasada. Algo quedó molestándome y, por una vez, no es bronca. Es indecisión. Un amor con temor de ser luz amarilla en un falso Domingo.
Vago, vago.

Harry arrugó

Que estamos en tiempos de gloriosa resistencia nadie lo duda: lo comprobamos con las milicias de Hezbollah y el Líbano expulsándo la invasión israelí y ahora el anuncio de UK de que el Príncipe Harry no irá a Irák. Mucho se había hablado e incluso se intentó montar una escena mediática realzándo la valentía del tipo éste, pero el caso es que finalmente no ira a ninguna parte, tal vez se quede jugándo Counter Strike en su casa. No es la primera vez que uno de éstos hijos de puta se borra, por supuesto: recuerden a papá Bush usándo su influencia como Senador para que George no vaya a Vietnam.
En éste caso la excusa fue terriblemente obvia: la presencia de Harry pondría en riesgo al resto de los invasores, dado que sería un blanco favorito de atentados y demás acciones tendientes a expulsar a las filas imperialistas -por supuesto que en la explicación no pusieron ni invasores ni imperialistas, no?.
Lo cierto es que arrugó: con todo el poder y el peso que tiene la monarquía en UK, Harry bien podría haber movido los hilos para siquiera pisar la arena de una playa del Medio Oriente.
¡Qué lejos estamos de aquellos relatos épicos en los que los Reyes y Príncipes debían demostrar sus derechos poniéndose al frente de ejércitos para acometer valerosas acciones! Hoy en día, ni se ponen a la cabeza de sus tropas ni tienen acciones valerosas que acometer.
Pero quizás esto sea una suerte... Pienso, por ejemplo, en algunos políticos burgueses/patronales que estuvieron en el frente de combate: Eisenhower (Desembarco de Normandía), De Gaulle (Resistencia Francesa), ¡ja!, Roca (peleándo contra los indios en la Campaña del Desierto, hoy sí que digo boludeces).

jueves 3 de mayo de 2007

El más grato recuerdo

Con la furia que provoca que pasen éstas cosas
y con la bronca por no poder evitar que las líneas se corten
yo tenía ganas hace rato de escribirte algo
algo que no suene a muerte
un agasajo, un festejo.
//Del otro lado nada.
y de éste el más grato recuerdo.

jueves 19 de abril de 2007

El cerdo se despertó

No es por molestarte
solo uso saludarte
porque no puedo ignorarte
cuando amaneces igual que yo.

miércoles 18 de abril de 2007

Desastre en la casa de Regio (II)

La fiesta en la casa de la calle Brasil se desarrollaba tal cual Regio la había planeado: estaban presentes un 20% de los invitados; el 66% era gente colada; todos habían colaborado con alguna botella de cerveza; las hamburguesas salían al toque gracias al microondas de la vecina y El Loro Estepario, como llamaba a su amigo buitrero, estaba suficientemente borracho como para no
levantarse a poner la música -si lo hubiera hecho hubiera puesto Jaime sin Tierra o cualquier otra cosa que no da para crear un clima cumpleañero- aunque no tanto como para evitar acercarse a cualquier mujer y empezar una charla incoherente y sensiblera tratándo de levantarsela.
Nuestro amigo levantó su copa y pidió silencio: iba a decir unas pocas palabras. Por lo menos eso fue lo que dijo en un principio, porque luego se explayó en un discurso infinito, en el cual no sólo agradeció por la presencia de tanta gente en su casa y expresó las reflexiones que le provocaba festejar sus quince años recién cuando cumplía veinticinco, sino que también habló de política, economía, arte, espectáculos, filosofía, teología, cual si fuera un diario con suplementos dominicales. Todo su discurso no lo vamos a poner aquí para no ser reiterativos ya que se cuenta
en otro lado.
El caso es que llegó un momento en que sus propias palabras lo embotaron, lo emborracharon, quedó como flotándo mientras su boca no dejaba de hablar.
Supuso que se quedó dormido, o al menos eso pensó hasta que el Hombre Elefante le explicó lo sucedido, y eso fue recién una semana más tarde. Antes de eso, le tocó despertarse dentro de la alacena de la cocina. Abrió la puertecita, se bajó y observó: la casa parecía el terreno de una batalla campal, con todos los desperdicios de la fiesta dentro y fuera de la casa; y con todas las roturas de la fiesta, dentro y fuera de la casa: sillas, vidrios, electrodomésticos, paredes manchadas, comida por el suelo, el perro que no aparecía, ni dentro ni fuera de la casa.
Empezó a poner un poco de orden y mientras lo hacía le llamó la atención un pilón de piedras amontonadas en una esquina del comedor.
"¿Qué carajo pasó acá? Mucha joda".
También encontró unas latas que había desparramadas por toda la casa y pensó que debían de corresponder a alguna bebida extraña.
"Todo esto es muy confuso. ¿Por qué tanto desorden? ¿Dónde está mi perro? Sólo hay una persona capaz de causar tanto desastre, El Loro Estepario. Voy a llamarlo y preguntarle por qué arruinó mi fiesta".
Rápidamente tomó el teléfono, pero le fue imposible utilizarlo porque no tenía tono, así que tuvo que buscar su celular entre los desastrosos restos de la fiesta. No fue una tarea fácil, pero al fín lo encontró, en un pilón de camisas recortadas -"¿Por qué se habrán metido con mis camisas?"
Iba a marcar el número del Loro Estepario, pero justo le sonó el celular. Miró la pantalla y ponía "Número privado". Dudo si atender o no, ya que pensaba en la posibilidad de que se tratara de una llamada desde un teléfono público, pero luego lo hizo.
- ¿Hola?
- Al fin te encuentro; pensé que también habías caído.
-Era el Hombre Elefante.
- ¿Caído en dónde?
- Pensé que te llevaron.
- ¡Apurate, tengo poco crédito! ¿Qué es lo que necesitás decirme?
- Bueno, es una larga historia... Podemos encontrarnos en Moreno en una hora.
- Si, dale, pero primero tengo que arreglar unas cuentas con el Loro Estepario.
- No creo que puedas arreglar mucho.

Fauno

No contradice lo que se dice por lo general
pues que uno se vaya en mirar no quiere decir que no tenga potencial sexual.
De todas formas
-y esperando que no lo tome por el lado que no es-
aclaro que la suya es paja, si, pero paja intelectual.

El ser de piernas peludas en éste siglo ya no corre por los bosques
sino que recorre los subtes.
Juega con las ninfas pero ya no las corretea
sino que las poncha con su cámara.

La inmensa tarea que se propone tiene sus resultados:
le ha permitido adentrarse en la gráfica del olor
que tiene la vista del espacio que separa a dos generosos pechos entre sí.

Recibir sus fotos, querer meter mi nariz ahí, impregnar mis fosas con el dulce aroma a sudor que desprenden esas senos;
yo también caigo en los juegos del Fauno.

¿Fotografiará algún día las tetas que alguna vez descubrí como si fueran un regalo?

jueves 12 de abril de 2007

El plan amarillo (I)

Corría una año electoral, el año 2007, cuando comenzó la historia: era el mes de Abril, para ser más exactos, cuando las hojas caen de los árboles y cubren todo con su ocre, además de tapar los desagües y así favorecer a las lluvias otoñales para que puedan inundar y convertirse en calamidades para los barrios: calles -y casas también- anegadas, el transporte público colapsado, las enfermedades que comienzan a cultivarse en el barro de las zanjas... Por eso el otoño y el mes de Abril no eran queridos en el querido pueblo de Merlo -bueno, hay que decir que el gobierno municipal hacia campaña todos los abriles, publicando unos folletos que decían: "Llegó Abril: repudiamos a éste mes violento que nos atormenta con sus lluvias. Los habitantes del pueblo de Merlo, gente pacífica y trabajadora, queremos vivir en paz, por eso vamos a seguir trabajando, todos juntos, por un Merlo mejor y para echar a éste mes, al que nadie le pidió que venga, de nuestro municipio".
Merlo era un pueblo no muy alejado de la Capital, pero con una idiosincracia propia: a simple vista parecía un gran hogar de la clase media, pero cuando uno se alejaba del centro podía ver que en realidad la composición era mayoritariamente obrera. Lo curioso es que el gobierno municipal se ocupaba de ocultar esa realidad: así, cuando uno consultaba con un vecino sobre
la cantidad de fábricas que había en el pueblo, existía una alta probabilidad de que ese vecino respondiera algo del tipo: "la fábrica de cigarrillos, la de gomas... y la de pilas, que ya cerró". Por supuesto que a ésto no se limitaba la vida fabril en éste lugar, también había metalurgicas, grandes empresas de transporte -con servicios pequeños-, talleres de costura clandestinos y
todo lo que puede exístir en un pueblo obrero en una época de recomposición de las ganancias patronales.
Pero, ¿por qué el gobierno municipal ocultaba ésta realidad? Pues bien, por el país corría una ola, timida pero ola al fin, de rebeliones obreras. En Merlo aún no se había notado, más allá de algún conflicto con una distribuidora de bebidas, algún reclamo por derechos humanos, todo aíslado (hay que decir que en otros años hubo grandes luchas, como la del transporte, pero muy
pocos las recordaban luego del Plan Olvido). El Intendente razonaba que, si los obreros sabían que existían más obreros en el municipio, tal vez esas luchas aísladas se unirían en una lucha más grande. Y eso le traería un gran problema, porque entonces se darían cuenta que compartían muchos problemas: incluso, quizás, intercambiarían opiniones y se darían cuenta de
que en realidad nadie creía individualmente que el otoño era malo y de que, en cambio, todos pensaban, también individualmente pero ahora socializándolo, que los desagües y alcantarillas se tapaban porque el gobierno municipal no los mantenía adecuadamente.
Por eso el gobierno prefería pintar las cosas de otra manera. Y llegaba a tal punto el pintar las cosas de otra manera que, para evitar que algún artista o vecino con sensibilidad estética disfrutara de las tonalidades otoñales, ideó un plan para hacer aún más repulsivo al otoño: en vez de blanquear los paredones, los iban a amarillar. De ésta forma, el pueblo luciría un horrible amarillo, en las paredes, en los árboles, y en las calles y veredas cubiertas de hojas.
¿Alguien podría enfrentarlo?

Al lamer la rosa

Al lamer la rosa
se me metió una espina debajo de la lengua
no podía hablar y la lengua me sangraba
mi boca nunca fue tan roja.

Sexo con planta caprichosa
rosal por fertilidad
me voy a vestir con dos flores en el ojal

jueves 5 de abril de 2007

Semana Santa

Suena en principio muy contradictorio que, mientras la Iglesia ordena la vuelta al latín en su liturgia, haya salido en nuestro país la Conferencia Episcopal a plantear que -en realidad tratándo de aliviarle al gobierno los problemas por la inflación y el disparo de los precios del pescado en Semana Santa (1 kg. de merluza ronda los $26)- que en Viernes Santo no es necesario "dejar de comer carne, también se pueden prácticar en su lugar otro tipo de abstinencia: no fumar, no beber, o dejar de chatear"...
Esto es muy loco. Resulta que ahora, Jesús, antes de meterse en la cueva, dijo: "no chateen, que es como que me mordieran" o algo así -cosa que nunca voy a entender, si no como carne en Viernes Santo es porque representa la carne de Jesús, entonces estaría haciéndo algún tipo de canibalismo divino, pero sin embargo en la comulgación, me como la hostía, o sea, acá sí me lo puedo tragar de un bocado-.
Lo peor de todo esto es Bernardo Stamateas, que además de ser psicólogo y buen cristiano es el presidente de Atlás, "la otra pasión", pidiéndo que la AFA le cambie la fecha al partido porque coincíde con la celebración y, si llegara a perder el equipo, sería contradictorio mantener la fiesta de Pascuas, dado que el pueblo Rodriguense estaría muy triste.
En definitiva, no es contradictorio, sino que éstos elementos nos marcan que la Iglesia siempre sigue pegándole para adelante. Los que van para atrás son los fieles que se enganchan en cuanta boludes le ponen delante de los ojos. Ah, y gustan de caminar hacia atrás agachados.

jueves 22 de marzo de 2007

Al Gore

-Pero antes quiero dejar bien en claro en algo: A mí Al Gore no me gusta nada, por más buenito que se haga ahora cuidándo la naturaleza, a mí no me engaña. Ese tipo es un sanguinario, le gusta matar, más allá de que fue parte del gobierno yanqui. Veamos, Gore es un subgénero del cine de terror, en el cual la trama se centra en la violencia, con efectos especiales asquerosos y sangre excesiva.
Al se pronuncia igual que "All" -siempre y cuando uno pronuncie el inglés como yo-, que significa "todo"; entonces tenemos que éste señor es All Gore, o sea Todo Sangre.

Brindis de cumpleaños

Regio se levantó de su asiento ubicado en la cabecera de la mesa, se limpió los labios con una servilleta, y alzó la copa que sostenía en su mano izquierda:
"Primo chi niente voy a explicar porque para éste brindis y su consiguiente discurso, alzo la copa de sidra en con mi mano izquierda, con mi brazo izquierdo. Por empezar, es el brazo del corazón, está más cerca de los latidos, y el corazón, saben ustedes, es el símbolo del amor. Cuándo queremos representar amor, ¿que dibujamos? Un corazón. Pues bien, un corazón real debe tener mucho más valor que un corazón dibujado -y ni que hablar en el mercado negro de órganos, en el cual un corazón se cotiza en varios miles de dólares-, así que yo levanto el brazo que más cerca de mi corazón está tratándo de significar, "se los brindo", de hecho eso es brindar, dar algo. Entonces yo les doy mi corazón, algo muy valioso, símbolo de mi amor. Pero con mi brazo izquierdo y mi mano izquierda, brazo y mano que utilizan los socialistas para mostrar su filiación ideológica, y los socialistas se tratan entre sí de "camaradas", "compañeros" y a veces "ea, amigos", y todo eso significan ustedes para mí.

jueves 15 de marzo de 2007

Compañera

En el silencio previo a la represión
te busco compañera y no te veo
la lucha entonces no me importa tanto
el sistema te fundió haciéndote peor que un hierro macizo
tu lastre me arrastra
y grito basta de balas
muerte a las balas
y la policía con sus muchas descargas las entierra en mí.

No voy a...

No voy a coger por un año
no sirvo para que una mujer se sienta amada
el fracaso es una constante en mí.

Sergio Pernas, "El Mio Ted".

miércoles 21 de febrero de 2007

Treinta agujas

Estaba saliendo a la calle
con treinta agujas clavadas en su brazo derecho
No es que hubiera querido drogarse
sino que se castigaba
Yo la paré y le dije "no te vayas,
compré unas cervezas y ya llegan las empanadas"
más como prefiere no hacerme caso
partió, se esfumó, voló
corrió desnuda
se hizo el amor entre otros brazos
Mi pecho se refugió en la rutina
caminar sólo sin ser mandado
encontrar una buena chica a la vuelta de la esquina
tratar de tapar la pena con otros dientes
y ansiar y construir mi futuro
sobre la improbabilidad de que un día vuelva
y me diga "David, me he equivocado".

jueves 15 de febrero de 2007

El cerdo sin galera

Hay veces en que veo a los demás
para poder verme como soy.
En Lara no veo nada
y en Diana encuentro un cerdo sin galera.

martes 13 de febrero de 2007

Resolución

Voy a agarrar todos los ceniceros de casa
y los voy a romper contra el piso
gritarte que sos una puta
marcar los nudillos de mi izquierda en tu cara

Porque me enteré que eso te cabe
te moja toda que te traten mal
cortar por lo sano es sacarte lo frígido
amarte colgada de la cuna del bebé
acelerarle las etapas mostrándo el falo erguido de su papá
entre las cachas de su madre

Al acabar encenderé un cigarro
y mañana enceraras el parquet.